Polémica por el manejo de los perros en condición de calle en Quinchía, Risaralda, sigue creciendo
Defensores de animales, líderes políticos y comunidad en general, se han pronunciado en medio de esta controversia.

Foto: Getty Imagen - Redes sociales alcalde Quinchía

Pereira
Las declaraciones del alcalde de Quinchía, Jader de Jesús Clavijo Bañol, sobre la posibilidad de restringir la entrega de alimento y agua a perros en condición de calle, e incluso sancionar a quienes los alimenten, provocaron una fuerte controversia que trascendió las fronteras de Risaralda y generó reacciones de autoridades, defensores de los animales y dirigentes políticos.
El mandatario argumentó que la medida busca hacer frente a los problemas de seguridad y convivencia atribuidos a grupos de perros callejeros que, según la administración municipal, han estado involucrados en ataques a peatones y motociclistas. Sin embargo, sus declaraciones despertaron críticas por considerar que la problemática debe abordarse mediante estrategias integrales de bienestar animal y no limitando la ayuda que reciben estos animales.
“Como alcalde del municipio, hermano, empecemos a hacer comparendos. Ayúdenos en este tema. Ayúdenos a no darles purina ni agua en sus centros, en sus establecimientos públicos. Ayúdenos, Hamilton, por favor, hermano, a las personas que están llevándoles agua y purina a los parques, a las calles, hermano, empecemos a hacer comparendos”, expresó el alcalde.
En medio de la polémica, el gobernador de Risaralda, Juan Diego Patiño Ochoa, reiteró el compromiso de la administración departamental con la protección de los animales. El mandatario hizo un llamado a la ciudadanía para que continúe brindando apoyo a los perros y gatos en condición de abandono y destacó que la Gobernación seguirá desarrollando jornadas de esterilización, atención veterinaria y programas de bienestar animal en los diferentes municipios del departamento.
“Hoy quiero invitar a todos los risaraldenses a que apoyen a los más necesitados. Sí, hoy estoy hablando de nuestros peluditos. No pueden ser estigmatizados. Nuestros peluditos no tienen voz y por eso quiero hacer una invitación especial a todas las personas de gran corazón en el departamento de Risaralda para que nos ayuden a tenerlos en mejores condiciones. Estamos garantizando desde la administración departamental jornadas de bienestar animal. Risaralda será piloto y en los próximos días presentaremos nuestra Política Pública de Bienestar Animal”, afirmó Patiño.
A las reacciones también se sumó la senadora Andrea Padilla, reconocida por su trabajo en defensa de los derechos de los animales, quien rechazó la propuesta del alcalde de Quinchía y señaló que la solución no pasa por impedir que la comunidad alimente a los animales de la calle, sino por fortalecer las políticas públicas destinadas a su protección.
“Alcalde, está usted meando fuera del tiesto. Más bien, respóndanos, ¿cómo va el cumplimiento de sus obligaciones legales de protección animal? ¿Cuántas esterilizaciones ha hecho? ¿Qué servicios veterinarios les presta a los animales sin hogar? ¿Tiene centro de bienestar animal o algún convenio con una fundación legalmente constituida? ¿Cómo va la implementación de la ley ángel contra el maltrato animal? Díganos qué apoyo les brinda a las rescatistas del municipio. De eso sí nada, ¿cierto? Pero para oponerse y obstaculizar la empatía están de primeras”, señaló la senadora.
La situación ha abierto un amplio debate sobre la manera en que los municipios deben afrontar el creciente número de animales abandonados, un desafío que, según distintos sectores, requiere combinar medidas de seguridad con programas permanentes de esterilización, adopción responsable, educación ciudadana y protección animal.

Sebastián Grajales
Comunicador Social y Periodista, ha sido presentador y coordinador informativo de Telecafé Noticias,...




