La Primera dama argentina presenta su fórmula presidencial con fuerte llamado a concertación
La primera dama argentina, Cristina Fernández de Kirchner, presentó hoy en sociedad la fórmula oficialista con la que competirá en las elecciones presidenciales del 28 de octubre, con un fuerte llamado "a la concertación plural".
La primera dama argentina, Cristina Fernández de Kirchner, presentó hoy en sociedad la fórmula oficialista con la que competirá en las elecciones presidenciales del 28 de octubre, con un fuerte llamado "a la concertación plural". La senadora peronista eligió al estadio Luna Park de Buenos Aires, mítico escenario de combates de boxeo, para mostrarse por primera vez junto a su candidato a la vicepresidencia, el radical Julio Cobos, en un acto en el que no aludió a los casos de presunta corrupción que han salpicado últimamente a funcionarios del gobierno. Flanqueada por el presidente argentino, Néstor Kirchner, y su gabinete en pleno, la primera dama defendió el proyecto de concertación impulsado por su marido y dijo que es "el resultado de una reflexión y un análisis de las cosas que han pasado" en el país. "Esta concertación quiere articular representaciones políticas y sociales que, dejando de lado viejas antinomias y falsas contradicciones, se reconozcan en la construcción de un proyecto de país", subrayó. Tras destacar el "sentido profundamente federal y plural" de la concertación, Fernández, que lidera ampliamente las encuestas de intención de voto, identificó a Kirchner como "el hombre que decidió que la historia debería cambiar" en una Argentina "fragmentada por la implosión de finales de 2001". "Ese hombre dijo que era hora de convocar a todos los hombres y mujeres que por decisión de los ciudadanos habían sido elegidos, porque gobernar es articular los esfuerzos de todos los argentinos para mejorar su calidad de vida", apuntó. "Ya hemos visto un país de un solo sector o de dos. Y les va mal a todos. Es hora de construir una Argentina colectiva. Este no es un proyecto individual, no es el proyecto de Cristina Fernández, es el proyecto de todos los argentinos", matizó. Kirchner, que presenció el acto junto a sus ministros, aseguró que el lanzamiento de la fórmula supone "el debut de una nueva cultura política". "Es una opción superadora, una nueva forma de gobernar", afirmó el jefe del Estado en declaraciones a la agencia estatal argentina Télam. A juicio de Kirchner, la actual primera dama y Cobos harán "un gobierno mejor que el actual", y la concertación constituye "un cambio para seguir creciendo". "Significa dar un paso trascendente, fundamental, de cómo construir en la pluralidad con consenso", enfatizó. Cobos, a quien la centenaria Unión Cívica Radical (UCR) le ha suspendido la afiliación partidaria por su acercamiento al oficialismo, dijo que llegó el "momento de construir una bisagra en la historia argentina". "La concertación no es amontonar. Es buscar ideas comunes, es buscar principios dentro de la pertenencia que cada uno tiene", comentó el actual gobernador de la provincia de Mendoza (oeste). Tal como se especulaba, Cristina Fernández no aludió en su discurso de unos veinte minutos a los escándalos que han salpicado al gobierno en los últimos meses. Uno de los más sonados es el supuesto pago de sobornos por parte de la constructora sueca Skanska para adjudicarse obras de gasoductos, que ha derivado en el cese de dos funcionarios. También están imputadas en investigaciones judiciales la ministra de Defensa, Nilda Garré, en una causa por presuntas irregularidades en la venta de armamento a Estados Unidos, y la secretaria de Ambiente, Romina Picolotti, por presunta "malversación de fondos públicos". En julio pasado, Felisa Miceli dimitió como ministra de Economía argentina tras una controversia desatada por la aparición de una bolsa con una fuerte suma de dinero en su despacho. El último escándalo que sacudió al gobierno fue el intento del empresario venezolano Guido Antonini Wilson de ingresar en Argentina con 800.000 dólares que no había declarado, en vísperas de la visita a Buenos Aires del presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Las encuestas proyectan que Fernández llegará a las elecciones con una intención de voto del 45 por ciento, frente al 20 por ciento en favor del ex ministro de Economía Roberto Lavagna o de Elisa Carrió, candidata de la centroizquierda.




