Tsunami en Asia: “La cifra final de muertos nunca podría conocerse”, dice la ONU. La ayuda sigue llegando
Aunque es probable que la cifra final de muertos del seísmo y la cadena de maremotos que han asolado el sureste asiático no llegue nunca a conocerse, como ha reconocido la propia ONU, las autoridades de los países más afectados ya han contabilizado más de 150.000 cadáveres, mientras que los desaparecidos todavía se cuentan por miles
Aunque es probable que la cifra final de muertos del seísmo y la cadena de maremotos que han asolado el sureste asiático no llegue nunca a conocerse, como ha reconocido la propia ONU, las autoridades de los países más afectados ya han contabilizado más de 150.000 cadáveres, mientras que los desaparecidos todavía se cuentan por miles.Indonesia: Las autoridades afirmaron hoy lunes que el balance provisional de fallecidos como consecuencia del terremoto y el tsunami se elevó hasta la cifra de 94.081 muertos, mientras que el total de que gente que se ha quedado sin hogar tras la catástrofe es de 271.908 personas. Decenas de miles de personas continúan desaparecidas, mientras la tierra sigue temblando en esta región del mundo que ha quedado completamente arrasada.Las zonas más afectadas son las provincias de Aceh, Sumatra Norte y Aceh del Oeste, tres provincias del norte de la isla de Sumatra, así como a Medan. La mayoría de las víctimas se encuentra en la provincia de Aceh, en el norte de Sumatra, junto a cuyas costas se situó el epicentro del terremoto y que contaba con unos 4,5 millones de habitantes antes de la tragedia Además, hay en torno a medio millón de heridos y los afectados superan el millón. Sri Lanka: El segundo país más afectado por la cadena de maremotos ha contabilizado ya 29.957 cadáveres y los desaparecidos son 5.240. La ayuda internacional ha comenzado ya a distribuirse por todo el país, pero sigue muy presente el riesgo de epidemias que puedan diezmar aun más a su población.La India: En total 14.962 personas han perdido la vida y otras 5.421 están desaparecidas en La India, especialmente en los archipiélagos de Andaman y Nicobar, y en la provincia de Tamil Nadu, en el sureste del país, que han sido prácticamente borrados del mapa.Tailandia: El último balance público de las autoridades tailandesas establece en 5.046 muertos, de ellos 2.461 extranjeros que pasaban las vacaciones en sus idílicas playas. Otras 3.810 personas están desaparecidas, especialmente en las provincias de Phang Nga (donde está la famosa isla de Phi Phi) y Phuket, las zonas más turísticas del país. De ellos, casi la mitad son extranjeros, y unos 1.600, de nacionalidad sueca.Somalia: 142 personas han perdido la vida en este país africano que sufrió el azote de las olas seis horas después del terremoto. Maldivas: las autoridades del paraíso turístico de las Maldivas han cifrado en 74 los muertos por la cadena de maremotos. Dos tercios de la capital de las islas, Malé, han quedado inundados por las mareas. Malasia: Un total de 68 personas murieron y 299 resultaron heridas a causa de las olas gigantes que golpearon las costas de Malasia hace una semana. Myanmar: Las autoridades han contabilizado oficialmente 53 cadáveres, aunque quedan unas decenas de desaparecidos.Tanzania: Diez personas perdieron la vida en esta zona de la costa africana.En las Islas Seychelles ha muerto una persona, como en Kenia, mientras que en Bangladesh dos pescadores perecieron al arrastrar una ola su embarcación. Clinton y Bush padre encabezan campaña para ayudar a damnificados El presidente de EEUU, George W. Bush, lanzó una campaña encabezada por los ex mandatarios Bill Clinton y George Bush padre, para pedir a los estadounidenses que ayuden a los cerca de tres millones de damnificados del sudeste asiático. Clinton y Bush padre recorrerán el país y comparecerán ante la prensa dentro de este esfuerzo por generar una ayuda masiva, especialmente de la empresa privada, para los diez países asiáticos devastados por el terremoto y maremoto del 26 de diciembre pasado. El presidente George W. Bush, duramente criticado por su tardía respuesta a las necesidades de los damnificados, dijo hoy que EEUU está a la cabeza de los esfuerzos de asistencia, y sugirió a cada uno de sus compatriotas contribuir "con lo que pueda". En un acto en la Casa Blanca, flanqueado por Clinton y su padre, el presidente Bush indicó que Estados Unidos está demostrando su compasión en su respuesta a las necesidades de los países afectados. El presidente defendió su política de ayuda afirmando que "la gran fuente de la generosidad de EEUU no es nuestro Gobierno, es el buen corazón del pueblo estadounidense". Bush recordó que tanto su padre como el ex presidente Clinton "saben de la generosidad de los estadounidenses", a cuya ayuda apeló para "esta causa urgente". Manifestó que la devastación del sudeste asiático "supera el entendimiento", tras señalar que unas 150.000 personas perdieron la vida en esa tragedia, "incluidos 90.000 sólo en Indonesia". El presidente Bush explicó que en los próximos días su padre y Clinton pedirán a los estadounidenses que hagan donaciones directas a las organizaciones de caridad "que ya están prestando ayuda a las víctimas" del terremoto y el maremoto. En compañía de ambos ex presidentes, Bush visitará hoy las embajadas en Washington de Indonesia, Sri Lanka, India y Tailandia -los países más afectados por la tragedia-, para expresar sus condolencias y ofrecer más ayuda. Países europeos comienzan a dar por muertos decenas desaparecidos Las autoridades de varios países europeos comienzan a dar por fallecidos a decenas de sus nacionales que hasta ahora consideraban desaparecidos en la tragedia del sudeste asiático. Oficialmente se tiene confirmación de la muerte de unos trescientos europeos -de donde procedían la mayoría de las víctimas foráneas en la tragedia provocada por el seísmo y los maremotos del 25 de diciembre- pero se teme que la cifra final de fallecidos sea de varios miles. A la angustia de suecos, daneses, noruegos y finlandeses por la suerte de miles de desaparecidos nórdicos comienza a añadirse la de franceses, alemanes, británicos y austríacos, cuyos Gobiernos ya admiten tener pocas esperanzas en obtener noticias de miles de sus nacionales aún sin aparecer. Algo más de 110 ciudadanos nórdicos están considerados como muertos por el seísmo y los maremotos de hace una semana aunque suman casi cinco mil aquellos de los que aún no se tienen noticias. Los países escandinavos observaron hoy una jornada de luto, con las banderas a media asta y la celebración de servicios religiosos especiales por la tragedia vivida en el sudeste asiático por miles de sus compatriotas y en Suecia se vive una auténtica sensación de desastre nacional. El Gobierno sueco rebajó hoy a de 59 a 52 el número de fallecidos entre sus nacionales, así como a de 3.686 a 2.915 el de desaparecidos, aunque teme que gran parte de estos estén muertos. El Gobierno de Francia ya calcula que podrían ser más de 150 los franceses fallecidos, cuando el cómputo provisional del viernes admitía la muerte de 22 "confirmados", puesto que se sabe que al menos 99 de sus nacionales desaparecieron "ante los ojos de sus allegados" durante los maremotos. El Alemania, el secretario de Estado que dirige el equipo de emergencia que está lidiando con la situación, Klaus Scharioth, indicó que el número de muertos alemanes se eleva al menos a 60 -después de que unos 26 cadáveres fueran identificados durante el fin de semana- y el de desaparecidos supera los 1.000. El Gobierno de Austria expresó su "gran preocupación" por el destino de 723 turistas austríacos que se encontraban en la región asolada por el maremoto el pasado domingo y que desde entonces no ha podido contactar. "Tenemos que prepararnos para cientos de muertos", reconoció la ministra austríaca de Exteriores, Usula Plassnik. El canciller federal austriaco, Wolfgang Schûssel, explicó que se esperará para confirmar la suerte de los desaparecidos hasta el próximo día 11, cuando finalizan las vacaciones de invierno, para comprobar si esos ciudadanos han regresado para reanudar su trabajo. Se trata sobre todo de turistas que habían viajado a las Maldivas, Birmania, India, Indonesia y Kenia. En el Reino Unido, donde las autoridades se han negado a revelar cifras de desaparecidos, el periódico "The Sunday Times" publicó hoy que los sucesos del sudeste asiático pueden haber costado la vida a más de cien británicos. El Gobierno de Londres comunicó esta tarde que los muertos ascienden ya a 40, cinco más que los que reconoció hasta esta mañana. En España el Ministerio de Asuntos Exteriores comunicó su "grave preocupación" por el paradero de tres españoles, que se encontraban en la zona de Tailandia siniestrada, "y de los que no se tiene noticia", pero aún no existe confirmación de muerte entre los nacionales de este país. De entre el resto de países de los que procedían otras víctimas destacan los 20 fallecidos japoneses, los 15 estadounidenses y los doce australianos, aunque también hay muertos de hasta un total de 31 países, aparte de los afectados directamente por la tragedia en el sur y sudeste asiáticos y en el Africa Oriental. Falta de medicinas y equipos en Sumatra amenaza la supervivencia La falta de medicinas y equipamiento médico, así como la amenaza de nuevas enfermedades mortales debido a las aguas insalubres, amenazan la supervivencia en el norte de la isla indonesia de Sumatra, la región más castigada por el maremoto. El director de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA), Michael Elmquist, dijo que en la provincia de Aceh "800.000 personas necesitarán asistencia". En una rueda de prensa celebrada en Banda Aceh, la capital de esta provincia ubicada en la isla de Sumatra y habitada por cuatro millones de personas, Elmquist agregó que "la prioridad principal ahora es evitar las epidemias". El equipo de agua y saneamiento de Cruz Roja Española desplazado a Indonesia se encuentra destinado en Meulaboh, una de las primeras ciudades en recibir el impacto de las olas gigantes, que superaron los cinco metros. "Está todo arrasado. La ola entró tres kilómetros tierra adentro; no tienen suministro de agua potable, no tienen electricidad, necesitan medicinas, centros médicos, de todo", declaró desde Medan la responsable del equipo, Sara Escudero. Los españoles, junto a un equipo de Cruz Roja japonés, han empezado ya la instalación de plantas potabilizadoras y la distribución de agua en los tres campos de refugiados de la ciudad, que acogen a 21.000 desplazados. Más de 100.000 personas que sobreviven en campos y asentamientos temporales sufren la escasez de agua potable. Las altas temperaturas y la falta de condiciones sanitarias son factores de riesgo para la aparición de numerosas enfermedades como diarrea, cólera, complicaciones cutáneas y respiratorias. La ministra indonesia de Salud, Fadilah Supari, advirtió de que los sobrevivientes pueden contraer enfermedades infecciosas por la falta de servicios médicos. Asimismo afirmó: "tememos por la salud de la población. Las condiciones de los heridos que fueron admitidos en los hospitales está deteriorándose debido a la falta de equipamientos médicos y medicinas, especialmente antibióticos inyectables". La ministra añadió que los bebes y los niños son los más vulnerables a infecciones respiratorias, malaria, diarreas, cólera y sarampión, enfermedades que generalmente aparecen después de las inundaciones. Casi todos los centros médicos en las localidades afectadas por el "tsunami" están seriamente dañados; los hospitales de Banda Aceh, Nagan Raya, Aceh Occidental y Aceh Jaya fueron los más perjudicados. Agoes Koeshartono, que lidera las labores de rescate entre los voluntarios de la Media Luna Roja Indonesia en Aceh, afirmó a los medios locales que muchos de los supervivientes se encuentran afectados de enfermedades pulmonares, y que "en los últimos cinco días mucha gente ha muerto por esta causa". Los microbios procedentes de heces contaminan las aguas, que fácilmente pueden acabar en la boca, tanto por no lavarse las manos antes o durante la preparación de la comida, como por limpiar los utensilios utilizados en aguas residuales. Junaidi, sobreviviente del maremoto, declaró: "tragué agua sucia y el doctor dijo que tengo los pulmones y el revestimiento del estómago dañados". Personal militar y voluntarios están siendo entrenados para retirar los cuerpos que obstruyen los canales usando botas de goma y llevando bolsas plásticas negras. Las condiciones han empeorado por las fuertes lluvias que están obstaculizando las labores de rescate y dañando las ya de por sí malas condiciones sanitarias, aunque trae también algo de alivio para las muchas personas que carecen de agua limpia. Mientras tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) reiteró su advertencia de que miles de personas todavía pueden sucumbir debido a enfermedades como el cólera o la disentería, y de que el brote de una epidemia se encuentra a la "vuelta de la esquina".




