“Indiscutiblemente sí hay machismo en la rama judicial”: magistrada Cristina Lombana
Cristina Lombana, magistrada de la Corte Suprema de Justicia, aseguró en Los Protagonistas que, aunque en ese tribunal sí hay machismo, más que eso, “son los egos”.
Este domingo, 6 de septiembre, en Los Protagonistas, con Gustavo Gómez, habló Cristina Lombiana, la reconocida magistrada de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, quien se refirió a su carrera como militar en el Ejército, su trayectoria como juez y, además, lo vivido al interior del alto tribunal al cual, todavía, pertenece.
En su primera intervención, y tras explicar la función de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia (investigar el actuar de los congresistas de la República), apuntó que al salir de esa alta corte, pues su periodo ya está pronto a finalizar, “queda uno con el 50% de enemigos y el 50% de amigos”.
Lea más: Magistrada Lombana rompió el silencio sobre sus diferencias con colegas de la Corte Suprema
¿Qué tan “temible” es la magistrada Cristina Lombana?
Posterior a eso, se le cuestionó a la magistrada Lombana, en materia profesional, que tan temible es, a lo que aseguró que eso es solo “un mito”.
“Mire cómo soy de querida. Es más, le quiero contar que cuando yo era militar, en donde hay que tener un carácter bastante fuerte por la masculinidad del medio y, además, porque era juez, cuando la gente llegaba a mi oficina a una indagatoria o a un testimonio, encontraba en la ‘temible’ toda la oficina llena de cosas de Hello Kitty, el teclado de Hello Kitty, el portalápiz de Hello Kitty, todo de Hello Kitty y ya como que como que las perspectivas cambiaban un poco”, comentó.
Su paso por las Fuerzas Militares de Colombia
Por otro lado, Lombana, durante el diálogo, se refirió un poco a lo que fue su carrera como militar.
“Yo fui mayor del Ejército, me incorporé cuando ya era abogada. Es una pasión impresionante por la disciplina militar, por las Fuerzas Militares y después de haber tenido ya un recorrido profesional, decidí incorporarme como profesional, pero justamente como juez. Estuve 1 año haciendo de asesora jurídica, es decir, el año de prueba que le ponen a uno en el Ejército cuando uno entra como profesional y después todo el tiempo me desempeñé como juez penal militar”, dijo.
Así mismo, la todavía funcionaria de la Corte Suprema aseguró que el Ejército Nacional fue su “mejor escuela”.
“Nadie dijo que las cosas duras no fueran provechosas, porque para una mujer adaptarse a un medio tan masculino, máxime teniendo la calidad de juez, que realmente es el que está siempre verificando que las cosas se hagan como corresponde y con apego a la ley, no es sencillo, pero fue una gran experiencia y yo le debo gran parte de mi vida y formación profesional al Ejército Nacional, a quien hoy sigo perteneciendo en calidad de retirada”, relató.
El papel de los jueces en Colombia
En esa línea del diálogo con este medio, Lombana se refirió al papel de los jueces en Colombia, luego de ser preguntada sobre cómo era para ella llevar casos de militares, siendo ella militar.
“Lo que sucede es que cuando uno tiene la calidad de juez, sea en la parte civil o en la parte militar, siempre tiene que propender por defender la institucionalidad y defender la institucionalidad no significa complacencia, lo cual significa que si yo quiero mi Ejército y yo quiero que tenga su buen nombre intacto, tengo que ser muy severa con el cumplimiento de la ley, porque de otra manera no se genera credibilidad hacia el público”, dijo.
Y agregó: “Si bien es cierto que uno genera algunas incomodidades al interior, lo que se está haciendo es trabajando porque esa institucionalidad se refuerce. Fíjese cómo se mide la credibilidad de la fuerza pública y que está siempre al escrutinio público, porque cumple o no la ley, porque los excesos la misma institución los sanciona. Entonces yo creo que eso hace parte del autocontrol de la institucionalidad que genera confianza en el público en general”.
¿Hay machismo al interior de las Fuerzas Militares en Colombia?
La magistrada Lombana fue tajante en este apartado de la entrevista y aseguró que, “indudablemente”, sí lo hay: “Es indiscutible”.
“Si usted mira la historia de las fuerzas militares, las mujeres que han llegado al grado de general han sido, sustancialmente, menos que los hombres, y casi todas en la Policía. La Policía frente al Ejército lleva mucha más ventaja en ese desarrollo, pero claramente porque la función es diferente. El campo de trabajo es diferente. Sin embargo, quiero decirle que desde ya hace varios años, inclusive en la escuela militar, se aceptan mujeres que recién salieron de bachiller para hacer su carrera militar y eso no era prácticamente posible. Y hoy se puede. Se han encontrado los medios, los mecanismos, porque las mujeres somos muy capaces de adaptarnos a las circunstancias, de adaptarnos a ser madres, a ser esposas y a ser también profesionales”, explicó.
“Todo abogado que ha sido juez, quiere ser magistrado”
Adicionalmente, Lombana habló de por qué no continuó su carrera en materia militar, y allí explicó que “todo abogado que ha sido juez, quiere ser magistrado, eso es lo máximo a lo que uno puede aspirar y, realmente, lo hice como un experimento. Lo hice de pronto, como por medirme, nunca me imaginé que fuera a llegar tan rápido. Pero fui inmensamente feliz”.
Y relató el momento en el que dio el paso: “Fue en unas vacaciones, tengo que decirlo, no planeadas, porque en su momento, por necesidades del servicio, no pude salir en diciembre y me quedé en noviembre esperando a que mis hijos terminaran de estudiar y yo cruzada de brazos en la casa sin hacer nada, entonces vi las convocatorias y me me inscribí. Empecé a hacer el ejercicio. Fue muy particular, muy extraño, y la verdad nunca me imaginé que fuera a llegar”.
Se dudó de su integridad e imparcialidad en la Corte
“Cuando cuando usted sabe lo que tiene y lo que es, usted va con tranquilidad. A mí no me dolió, a mí me sorprendió. Porque resulta que en las Fuerzas Militares no hay derecho al voto. Y si lo que yo iba a hacer era investigar congresistas, que son los seres que representan la democracia en el país, pues yo tenía la neutralidad de nunca haber ejercido la política. Entonces eso me permitía ser una garantía para esas personas”, contó.
Así, mencionó: “Cuando yo llego y empiezo a ver algunos movimientos como con prejuicios frente a las Fuerzas Militares a mí me pareció extraño, tengo que ser honesta, y en un momento determinado entendí que esa era la visión que mucha gente que no quiere las Fuerzas Militares tenía frente a mí. Pero por desconocimiento. Ellos (colegas en la corte) pensaban, seguramente, que yo no tenía las mismas calidades para llegar a ser magistrada que ellos, porque ellos, seguramente, tenían la imagen anterior de los jueces militares que no necesitaban haber estudiado derecho”.
“Para ellos fue extraño que una mujer, que llevaba 15 años como juez penal militar, pero que había tenido 10 años más de experiencia profesional, pero que, además, tenía en su momento cuatro especializaciones, una maestría, y 2 o 3 idiomas, pues fue algo exótico”, contó.
De esta manera, Lombana habló sobre, cuando, en su momento, algunos colegas suyos de la sala publicaron un documento en el cual manifestaban alguna inconformidad con los procedimientos que ella adelantaba en general.
“Más que machismos son los egos, pero, indiscutiblemente, machismos sí hay en la rama judicial. Paradójicamente, la justicia está representada en una figura de mujer, pero fíjese cuántas mujeres han llegado a las altas cortes”, apuntó.
Lombana complementó asegurando que “eso solamente refleja cuál es la realidad que las mujeres vivimos para tenernos que abrir camino en esto, nos toca trabajar 3 veces más para generar credibilidad. Nos toca esforzarnos más para poder hacer que las cosas, bajo el escrutinio de aquellos con ese ego tan alto, tengan aceptación. Yo llegué a una sala de instrucción siendo la más joven, muy orgullosa, conociendo procesalmente cómo funcionaban las cosas, a pesar de que estaba vigente otro sistema procesal. Pero yo siento que no es fácil para un hombre ver que una mujer menor que él, por lo menos unos 7 u 8 años, pueda tener una idea que contradiga la suya, que pueda tener la razón o que pueda construir y generar equipo”.
“Cuando yo ya me siento que atacada, claramente, yo asumo una postura férrea y me defiendo. Creo que eso es la naturaleza humana y, de pronto, algunos eventos pasaron al plano personal, más allá de las discusiones jurídicas”, narró.
Caso Benedetti
En otro momento de la conversación, la magistrada Lombana se refirió a la situación que vivió en 2025 con él, en ese entonces, ministro del Interior, Armando Benedetti, cuando este la llamó “loca”.
Lombana aseguró que no lo conoce personalmente, más allá de las indagatorias, y en que en caso del exfuncionario solo cumplió su función.
“Yo simplemente cumplí con mi función. Varias personas que han pasado por mi despacho investigadas, pues eso es una manera de defenderse. Ahora, hay una metodología que hoy la gente tiene que entender que funciona en la sala de instrucción y la van a ver seguramente con nuestros reemplazos. Las personas, generalmente, se defienden en los estrados judiciales, pero cuando son personas con cierta visibilidad y exposición pública, además de esos espacios que, a veces, son muy reservados, tienen que defenderse ante la opinión pública. Sacan a los medios de comunicación porque tienen una imagen que quieren conservar o necesitan conservar, porque esa es la manera como llegan al poder”, aseguró.
Luego, se le preguntó si tras acabar su periodo en la corte, se tomaría un café con Benedetti, a lo que respondió, entre líneas, que no: “Yo tomo café con mis amigos”, dijo.
“Esa fue una diligencia como cualquier otra que ya hubiere hecho en el pasado, o sea, no era la primera ni sería la última. Lo del pantalón camuflado me pareció lo más caricaturesco de la vida, porque yo iba con un pantalón muy ligero, de una marca muy reconocida, muy cómodo, me encantaba, con unos tenis, el pelo recogido porque yo soy muy operativa, yo soy una apasionada de mi trabajo, lamento profundamente tenerlo que abandonar. Pero quiero decirle que se desarrolló, en mi criterio, dentro de los parámetros normales de cómo se debe desarrollar una diligencia: con mucha disciplina por parte de la fuerza pública, con mucha cooperación de los entes de investigación que acompañaron y de la seguridad. Pero no pasó nada fuera de lo normal”, relató sobre la diligencia en casa de Benedetti que desató las declaraciones de él sobre ella.
Dialogar con grupos armados: ¿Sí o no?
Antes de responder a este apartado, la magistrada puntualizó que ella “nunca” se ha ocupado “del balance de la política.
“Yo creo que cada quien, en su administración, tiene sus bondades. Pero no me corresponde a mí opinar sobre si fue bueno, si fue malo, si fue regular, porque ese no es mi expertise”, aseguró.
Así, se refirió a la confianza como la base para responder si se debe o no, dialogar con los grupos armados para buscar caminos de paz.
Lea también: No es aceptable que un ministro se refiera así de una magistrada: Lombana responde a Benedetti
“Todos tenemos una visión muy diferente según nuestra formación. Yo creo que yo soy un híbrido entre liberales y conservadores de la época, entonces, pero yo me formé en una familia paisa de muchas costumbres muy arraigadas y que consideran que la institucionalidad del cumplimiento de la ley debe ser la norma”, introdujo.
Y respondió: “Uno dialoga cuando existe una verdadera confianza, cuando hay actos de buena voluntad, pero también hay que tener mano firme para decir ‘creo que me estás tomando del pelo y creo que ya la confianza se rompió’. Yo creo que la confianza es ese vaso de cristal que, una vez se rompe, es muy difícil pegar los pedazos y, honestamente, aunque no me he inmiscuido mucho en estos diálogos, yo soy un poco más de disciplina y soy un poco más de mano fuerte. Entonces se lo he enseñado a mis hijos. Yo les digo, ‘ustedes no hagan en privado lo que en público no pueden hacer’, uno tiene que hacer lo correcto, lo estén o no viendo. Entiendo las posiciones ideológicas diversas, entiendo los posicionamientos, pero también entiendo que debe haber reglas para dialogar”.
Vea la entrevista con la magistrada Cristina Lombana aquí:
Escuchar Caracol Radio EN VIVO:
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Directo
Escucha el audio

Omar Pérez
Comunicador social y periodista egresado de la Universidad Sergio Arboleda. Vinculado a W Radio en 2022...




