Acopi alerta por menor inversión y mayor presión financiera sobre las MiPymes en Atlántico
El gremio señaló que las empresas enfrentan dificultades en materia de empleo, rentabilidad y obligaciones financieras.

Rosmery Quintero, presidenta Acopi Atlántico.

La Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Acopi) alertó sobre los retos que enfrentan las MiPymes en el Atlántico, en un escenario marcado por menores niveles de inversión, presiones sobre la rentabilidad y mayores compromisos financieros.
La advertencia se conoció tras la presentación de los resultados de la Encuesta de Desempeño Empresarial del Observatorio Nacional de la MiPyme, que analiza el comportamiento de estos negocios en aspectos como inversión, rentabilidad, generación de empleo y obligaciones financieras.
De acuerdo con el informe, las MiPymes atraviesan un contexto de mayores presiones económicas. Factores como la carga tributaria, los compromisos financieros y las condiciones del mercado han llevado a las empresas a ajustar sus decisiones para mantener sus operaciones.
Rosmery Quintero, presidenta de Acopi Atlántico, señaló que, aunque la economía muestra señales de recuperación, este comportamiento todavía no se refleja de manera significativa en los indicadores de las MiPymes.
“La economía está mostrando un mejor comportamiento, la recuperación de las MiPymes en ese mejor comportamiento en los indicadores no es tan representativa”, afirmó.
La dirigente gremial también se refirió al comportamiento del empleo y al impacto que ha tenido el incremento del salario mínimo en este segmento empresarial.
“Encontramos en materia de impuestos que el 57,3% de las MiPymes ha tenido disminución en empleo. En promedio se está generando un empleo, pero también se está desvinculando una persona y esto no tiene más explicaciones sino la reacomodación que se ha dado con ese salario mínimo, que a nuestro segmento le afecta grandemente”, explicó Quintero.
Ante este panorama, Acopi destacó la importancia de fortalecer las condiciones que permitan el crecimiento y la sostenibilidad de las MiPymes en el Atlántico, un sector considerado clave para la economía regional por su aporte a la generación de empleo y al desarrollo productivo.




