Invima alerta por venta de productos fraudulentos para bajar de peso en redes sociales
La entidad advirtió que ninguno cuenta con registro sanitario en Colombia y que algunos ya han sido relacionados con efectos adversos en consumidores.


El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) alertó a los colombianos sobre la creciente comercialización de productos fraudulentos que prometen ayudar a perder peso rápidamente y que son ofrecidos principalmente en redes sociales, páginas web y aplicaciones de mensajería.
La autoridad sanitaria ratificó que estos productos se venden sin autorización del Invima, lo que significa que no han sido evaluados para comprobar si realmente son seguros, eficaces o de buena calidad. Es decir, no existe garantía sobre lo que contienen ni sobre los efectos que pueden generar en quienes los consumen.
La entidad explicó que esta situación representa un riesgo para la salud pública, ya que cada vez más personas están recurriendo a este tipo de productos atraídas por la promesa de adelgazar en poco tiempo, sin conocer los peligros que implica consumir sustancias de origen desconocido.
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¿Cuáles son los productos?
Como resultado de las labores de vigilancia y de las denuncias presentadas por ciudadanos, el Invima identificó los siguientes productos:
- Retratutida Retatutride
- Tirzepatide Injection 10 mg
- Retatrutide 10 mg/mL Solution for Injection
- GHK-Cu Peptide Solution
- LIPO-C + B12 Combination Injection
- NAD+ 10 mg/mL Solution for Injection.
Muchos de estos productos utilizan nombres similares a sustancias o medicamentos que han despertado interés internacional por su uso en tratamientos para la obesidad, especialmente aquellos relacionados con los análogos del GLP-1.
Sin embargo, el Invima fue enfático en señalar que ninguno de los productos identificados cuenta con registro sanitario vigente en Colombia, por lo que su comercialización es ilegal y son considerados productos fraudulentos.
Ya se reportaron posibles efectos adversos
El Invima informó que, dentro de las denuncias recibidas, también se reportaron posibles efectos adversos en personas que los consumieron.
Entre las reacciones notificadas se encuentran mareo persistente, episodios de presíncope (sensación de desmayo inminente), alteraciones en el ciclo menstrual, aumento de peso y cambios en el perfil lipídico, es decir, modificaciones en los niveles de colesterol y trigliclicéridos detectadas mediante exámenes médicos.
Aunque la entidad continúa analizando estos casos, considera que estos reportes son una señal de alerta sobre los riesgos que puede representar el consumo de productos que no han pasado por ningún proceso de evaluación sanitaria.
¿Cómo puede evitar el riesgo?
William Saza, coordinador del Grupo de Farmacovigilancia del Invima, explicó que una de las estrategias utilizadas por quienes comercializan estos productos consiste en emplear nombres de sustancias reconocidas o hacer referencia a medicamentos que han ganado popularidad en otros países.
Esto puede llevar a muchos consumidores a creer, de manera equivocada, que se trata de productos seguros o que cuentan con algún tipo de respaldo científico o autorización sanitaria.
Sin embargo, el funcionario recordó que cuando un producto no tiene registro sanitario se desconoce cuál es realmente su composición, bajo qué condiciones fue fabricado, si cumple estándares de calidad o qué riesgos puede representar para la salud.
Por ello, hizo un llamado a los ciudadanos para consultar siempre fuentes oficiales y desconfiar de las promesas de resultados rápidos o “milagrosos” para perder peso.
La entidad recordó que esta no es la primera advertencia sobre el uso de medicamentos relacionados con la pérdida de peso.
En 2025, mediante el Informe de Seguridad No. 143, el Invima alertó sobre los riesgos asociados al uso de medicamentos análogos del Péptido Similar al Glucagón Tipo 1 (GLP-1) cuando son utilizados sin supervisión médica o mediante productos no autorizados.
Además, recordó que los productos incluidos en esta nueva alerta incumplen lo establecido en el Decreto 677 de 1995, norma que regula la fabricación, importación y comercialización de medicamentos en Colombia.
Frente a esta situación, el Invima pidió a la ciudadanía no comprar ni consumir ninguno de los productos incluidos en la alerta sanitaria.
También recomendó verificar siempre que cualquier medicamento, suplemento dietario o producto fitoterapéutico cuente con registro sanitario vigente antes de adquirirlo.
En caso de que alguna persona ya esté utilizando alguno de estos productos, la entidad aconseja suspender inmediatamente su consumo y reportar cualquier reacción adversa a los canales oficiales de farmacovigilancia del Invima.
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Asimismo, invitó a los ciudadanos a informar a las autoridades sanitarias sobre establecimientos, perfiles en redes sociales o canales digitales donde se estén comercializando estos productos de manera ilegal.
Paralelamente, el Instituto solicitó a las secretarías de salud, las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS), las Entidades Administradoras de Planes de Beneficios (EAPB) y los programas institucionales de farmacovigilancia fortalecer las acciones de vigilancia, identificar posibles nuevos casos y difundir esta alerta entre los profesionales de la salud.




