El fenómeno de El Niño 2026 ya está presente: IDEAM emite alerta por posibles impactos en Colombia
Con probabilidades superiores al 95% de fortalecimiento durante el segundo semestre del año y persistencia hasta el primer trimestre de 2027.

Imagen de referencia. Personas con calor - Sequía: Getty Images. Logo IDEAM: Página Web.

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) emitió una alerta para el país en la que confirma las condiciones propias del fenómeno de El Niño tanto en la atmósfera como en las aguas del océano Pacífico ecuatorial, según los últimos reportes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA).
Más información
De acuerdo con la entidad, existe una probabilidad superior al 95 % de que las condiciones se mantengan y se fortalezcan durante el segundo semestre de este 2026, extendiendo su persistencia e impactos hasta el primer semestre de 2027.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por el calentamiento de las temperaturas de la superficie del océano en el Pacífico ecuatorial central y oriental. Según la OMM, este evento comienza a desarrollarse entre marzo y junio y alcanza su máxima intensidad entre noviembre y febrero. El Niño suele producirse cada dos a siete años y dura entre nueve meses y un año.
El Niño alcanzaría la categoría de intensidad “Muy fuerte”
La preocupación radica en la intensidad que podría alcanzar El Niño en el territorio nacional. Los pronósticos estiman, con un 63 % de probabilidad, que el fenómeno supere el umbral de 2.0°C de anomalía de temperatura superficial del mar. De cumplirse esta proyección, El Niño alcanzaría la categoría de intensidad “Muy fuerte”, registrando uno de los eventos de mayor magnitud desde 1950.
Muchos climatólogos temen que 2027 bata el récord del año más cálido jamás registrado. Al igual que la NOAA, expertos meteorológicos de todo el mundo están cada vez más convencidos de que el fenómeno será intenso este año.
Según el IDEAM, esta evolución es el resultado del calentamiento persistente de la temperatura superficial del mar en el océano Pacífico ecuatorial central y oriental, acompañado por cambios de la fase cálida del ciclo ENSO (El Niño-Oscilación del Sur).
Entre marzo y junio de 2026, centros internacionales de monitoreo climático como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA), el Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) evidenciaron el fortalecimiento de las condiciones cálidas en el océano Pacífico ecuatorial.
Impactos previstos para Colombia: sequías, incendios y menores niveles en embalses
En caso de mantenerse la tendencia proyectada, Colombia experimentará un incremento notable en las temperaturas por encima de los promedios históricos, afectando principalmente a las regiones Pacífica, Andina y Caribe. La consolidación de este evento traería consecuencias severas, entre ellas, sequías, afectación de recursos hídricos, riesgos ambientales y de salud.
- Estrés hídrico y sequía: las altas temperaturas aceleran la evapotranspiración, elevando la demanda de agua en los ecosistemas y sectores productivos.
- Afectación de recursos hídricos: Se prevé una reducción en los caudales de los ríos y quebradas, lo que pone en riesgo el suministro de agua para el consumo y la generación de energía hidroeléctrica.
- Riesgos ambientales y de salud: Las condiciones secas incrementan la probabilidad de incendios de cobertura vegetal y el deterioro en la calidad del aire.
“La disminución de las lluvias y el aumento de las temperaturas podrían generar una reducción progresiva en los caudales de ríos y quebradas, menores niveles en embalses y reservorios, afectaciones en la disponibilidad del recurso hídrico para consumo humano, actividades agropecuarias, generación hidroeléctrica y sostenimiento de ecosistemas estratégicos. Estas condiciones también pueden incrementar la probabilidad de ocurrencia de incendios de cobertura vegetal, deterioro de la calidad del aire en algunas regiones y afectaciones sobre la productividad agrícola y pecuaria”, explicó el IDEAM.
Ante la inminencia de estos escenarios, la entidad instó a las autoridades nacionales, regionales y locales a fortalecer las condiciones de seguimiento hidrometeorológico, así como los planes de contingencia para la gestión del recurso hídrico, para promover medidas de ahorro y uso eficiente del agua, implementar estrategias preventivas frente a incendios de cobertura vegetal y mantener activos los mecanismos de monitoreo y alerta temprana.

Maria José Castro
Comunicadora Social - Periodista con experiencia en investigación, periodismo digital y optimización...




