USAID capacitó 16 mil personas para conservar patrimonio natural del país
El programa logró resultados clave que incluyen más de 3,6 millones de hectáreas bajo una gestión mejorada de los recursos naturales

El programa generó resultados positivos en la conservación de la biodiversidad(Cortesía USAID )
Después de 5 años el programa Riqueza de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) capacitó a más de 16 mil personas para reducir amenazas a la biodiversidad y conservar el patrimonio natural en Colombia.
Este programa enfocado en la biodiversidad de ecosistemas a varias escalas y después años de labor en las regiones, generó resultados positivos en la conservación de la biodiversidad, integrando criterios sociales, económicos culturales y ambientales en el desarrollo de corredores ecológicos.
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Hablamos con Ricardo Sánchez, director del Programa Riqueza Natural de USAID y destaca el trabajo con las comunidades en las zonas impactadas.
“Este es un trabajo en equipo, es la comunidad la que estamos empoderando para que puedan también hablar en nombre del medio ambiente, que puedan decirle a las alcaldías, gobernaciones y corporaciones queremos proteger nuestra región”.
El programa logró resultados clave que incluyen más de 3,6 millones de hectáreas, el mismo tamaño que el departamento de Nariño, bajo una gestión mejorada de los recursos naturales.
“Podemos decir que hemos cumplido una misión muy importante para Colombia. Consolidar los territorios alejados, muy olvidados, y trabajar con esa gente maravillosa como comunidades campesinas, indígenas y empresarios que a través de prácticas sostenibles pueden demostrar al mercado colombiano que hay muchos productos de biodiversidad que se pueden ofrecer”.
También los pueblos indígenas participaron activamente en la protección de los ecosistemas con su capacidad de autogobierno, promoviendo diálogos interculturales y desarrollando un programa de liderazgo para los jóvenes en estas zonas.
“Dejamos el legado de unas cadenas de valor sostenibles como el café, el cacao, a nivel lácteo y un trabajo muy fuerte con las comunidades indígenas. Pudimos no solamente apoyar la formación de líderes indígenas, sino también la apuesta hacía actividades inclusivas como el turismo de naturaleza”.
Este proyecto deja sembrado semillas en el terreno para desarrollar políticas futuras, mejorar la gestión y la gobernanza de los recursos naturales, al tiempo que contribuye al desarrollo autónomo de las comunidades locales que administran sus territorios.



