Demandas del uribismo contra acto legislativo para la paz salvaría implementación de los acuerdos
La Corte Constitucional estudia varias demandas del Centro Democrático contra el plebiscito y el acto legislativo para la paz.
Dicen que no hay cuña que más apriete que la del mismo palo y eso es lo que le está pasando al Centro Democrático, desde donde se pusieron varias demandas en contra del acto legislativo para la paz y el plebiscito. Ahora que fueron aceptadas por la Corte Constitucional esos recursos serían el salvavidas de la negociación de La Habana.
Esto quiere decir que la oposición, sin haberlo pensado sería la que reviva el acuerdo y su implementación. Según el presidente del Partido de La U Armando Benedetti, en caso de que el Alto Tribunal decida fallar a favor del uribismo la demanda contra el plebiscito, este se caería y por lo tanto ya no existiría el requisito de la refrendación para que se active el mecanismo de “fast-track” para implementar rápidamente los acuerdos en el Congreso.
El representante a la Cámara Hernán Penagos explicó qué pasará si la Corte Constitucional acepta las pretensiones del uribismo.
“Si se mantiene en vigencia el acto legislativo, se podría tumbar el último artículo que condicionaba la vigencia a la refrendación. En ese escenario estaría en vigencia con la sola promulgación, uno vigente que tiene las facultades al presidente, el trámite rápido de leyes y la posibilidad de que el acuerdo ingrese al bloque de constitucionalidad”.
Sin embargo, si habría que hacer un nuevo acuerdo de paz, o sencillamente renegociar el actual para que haya una nueva firma porque ya no habría necesidad de la refrendación. Estas son las decisiones que podría tomar la corte.
“Mantener vigente el acto legislativo, declararlo inexequible, declararlo exequible condicionadamente en donde el artículo de la vigencia no y en ese caso se promulgaría para la firma de un nuevo acuerdo que se implementaría sin lío alguno”.
Lo cierto es que la Corte Constitucional presentará ponencia sobre esas demandas antes del 25 de noviembre y el uribismo, sin querer, salvaría el proceso de paz.




