Sigue búsqueda de bebé indígena ahogada en el rio Páez
La guardia indígena y los organismos de socorro buscan a lo largo del Río Páez el cuerpo de una menor de 22 meses que se desprendió de los brazos de su mamá cuando se transportaban en una tarabita, una especie de puente colgante que atraviesa el rio Paez
La guardia indígena y los organismos de socorro buscan a lo largo del Río Páez el cuerpo de una menor de 22 meses que se desprendió de los brazos de su mamá cuando se transportaban en una tarabita, una especie de puente colgante que atraviesa el rio Paez.En la región, al oriente del Cauca, las comunidades tienen dificultades para movilizarse debido a que los puentes peatonales y terrestres fueron arrasados hace dos meses por la avalancha del río Páez y deben utilizar ese tipo de transporte rudimentario para trasladarse de un lado a otro.130 familias damnificadas por el invierno en BosaOcho barrios de la localidad de Bosa, en el sur de Bogotá, continúan afectados por las lluvias de los últimos días, que provocaron daños en viviendas, muebles y enseres, perjudicando a 130 familias del sector.La situación más delicada se presenta en el barrio Rincón de San José donde residen cerca de 60 familias en su mayoría dedicadas al reciclaje. Las condiciones de salud son precarias, los sifones siguen rebosados por las aguas negras y hay un basurero a cielo abierto en medio de las viviendas, lo que hace temer la propagación de epidemias.En el barrio Rincón de San José se habla de 300 personas damnificadas, de las cuales 180 son niños y 12 mujeres en embarazadas que conviven con animales como caballos y perros.Los otros siete barrios afectados son Los Naranjos, Palestina, Humberto Valencia, Villa Emma, Potrerito, Laureles y Bosques de San Bernardino.Atención en TarazáLos organismos de socorro y representantes del Gobierno Nacional y Departamental, continúan en Tarazá, bajo Cauca Antioqueño, con la atención de las 245 familias conformadas por cerca de mil personas, damnificadas por la avalancha del pasado fin de semana. Según explicó el director del Departamento Administrativo de Prevención, Atención y Recuperación de Desastres, DAPARD, la atención se ha centrado en la entrega de ayuda humanitaria, suministrando los alimentos y elementos de primera necesidad a las familias damnificadas y aún a las que retornaron ya a sus viviendas se les entregaron mercados.En los albergues temporales además se tiene atención psico-social, médica y el acompañamiento permanente por parte de los organismos de socorro para los afectados. Mientras tanto se sigue con la evaluación de las pérdidas y daños en la infraestructura física y las viviendas para luego proceder a diseñar planes de atención y estrategias que permitan la reubicación de estas personas damnificadas.Explicó el funcionario que además requieren planes especiales para las poblaciones rurales que perdieron sus cultivos en la avalancha. En Risaralda y AtlánticoVeintiocho familias damnificadas dejó un vendaval en Puerto Caldas una población ubicada en zona rural de Pereira. Las viviendas resultaron inundadas por la fuerza de los vientos y sufrieron fracturas en la estructura física. Las familias residentes en la zona pidieron ayuda urgente a las autoridades dado que perdieron sus enseres y los víveres.De momento los afectados serán reubicados en viviendas vecinas mientras la alcaldía realiza el plan definitivo de establecimiento de los damnificados. En Soledad, Atlántico, los estragos causados por el invierno afectaron a 50 familias cuyas viviendas están ubicadas en inmediaciones de un arroyo.El muro de contención construido en el Barrio el Porvenir de Soledad ha sido afectado por las aguas que causaron un boquete de 35 metros en la estructura.La avería ha hecho que el agua del arroyo ingrese a las viviendas y las inundaciones alcance hasta un metro en el interior de las casas. Los damnificados dijeron que no han recibido ningún tipo de ayuda y que perdieron todos sus bienes por culpa de la inundación.




