Asciende a más de 430 el número de víctimas mortales por el terremoto en Irán. El clima dificulta operaciones de rescate
Más de 430 cuerpos han sido recuperados hasta el momento de debajo de los escombros en el sureste iraní, si bien las autoridades temen que la cifra de víctimas mortales del terremoto de 6,4 grados en la escala de Richter que hoy sacudió la región de Kerman, pueda llegar a 500
Al menos 430 personas murieron a causa del fuerte terremoto que el martes sacudió la provincia de Kerman (sureste de Irán), donde las lluvias y la naturaleza montañosa de la zona dificultan las operaciones de recate. La televisión iraní Al Alam dio la cifra de 430 muertos, aunque afirmó que "fuentes de confianza" la elevan a más de 500, mientras aseguraba que los hospitales de Zarand, localidad donde se situó el epicentro, "están llenos de heridos". Por su parte, el gobernador de Kerman, Mohamed Ali Karimi, declaró esta noche a la televisión estatal que el número de víctimas mortales es de 420 personas, pero que puede aumentar debido a que varias de las aldeas afectadas han quedado totalmente destruidas. También señaló que las operaciones de rescate fueron suspendidas durante la noche en algunas de aldeas por las condiciones climáticas y la naturaleza montañosa de la región. Estas mismas causas impidieron el acceso de los equipos de rescate a cuatro poblados, añadió Karimi sin mencionar su nombre. "Los sobrevivientes necesitan urgentemente tiendas de campaña, estufas y mantas", dijo por su parte el gobernador de Zarand, Seyed Javad Rashidi, y afirmó que "efectivos de las Fuerzas Armadas, del Basij (voluntarios) y de la Media Luna Roja son los que realizan las operaciones de rescate". La sacudida telúrica se produjo a las 5.55 hora local del martes (2.25 GMT) y tuvo su epicentro en las cercanías de la localidad de Zarand, de unos quince mil habitantes, y situada a unos 700 kilómetros de Teherán. Sin embargo, los mayores daños se han registrado en pueblos pequeños de las cercanías, donde la televisión mostró imágenes de numerosas casas de adobe derrumbadas y los vecinos buscando entre los escombros a los supervivientes o a los muertos. Los muertos eran cubiertos con mantas y depositados en el suelo, mientras los lugareños pedían "más ayuda y menos cámaras de televisión". El suministro eléctrico se ha interrumpido en toda la zona, pero no así el de gas, y las líneas de teléfono funcionan con normalidad. Según fuentes de la Media Luna Roja iraní, han sido afectadas al menos cuarenta aldeas, habitadas por más de 30.000 personas, varias de ellas quedaron totalmente destruidas y el resto dañadas en hasta un sesenta por ciento en algunos casos. Numerosas personas se encuentran en las calles y temen volver a sus domicilios por miedo a réplicas del seísmo. De hecho, se han registrado ya más de 47 réplicas en la misma zona del primer terremoto, según el Instituto Sismológico de la Universidad de Bahner, en Kerman, cuyos responsables no descartan que ese número se eleve a un centenar en las próximas horas. El seísmo ha sido casi tan intenso como el del 26 de diciembre de 2003 en la ciudad medieval de Bam (de 6,7 grados), donde murieron más de 30.000 personas, pero no fue tan mortífero al producirse en una zona con mucha menos densidad de población. Además, el terremoto del martes se produjo a una profundidad de unos 26 kilómetros, mientras que el de Bam se registró a sólo diez kilómetros del suelo, lo que multiplica los daños. Debido a que se encuentra en la confluencia de tres placas tectónicas, Irán es (junto con la vecina Turquía) uno de los países más golpeados por los terremotos.Presidencia de la UE ofrece apoyo al pueblo iraní y a las víctimas La presidencia luxemburguesa de turno de la UE ofreció, su apoyo al pueblo iraní y a los heridos y personas desplazadas a causa del terremoto que sacudió la zona de Zarand, en el sureste de Irán. En un comunicado, la presidencia de la UE expresa "sus condolencias más sinceras a las familias de las víctimas y al Gobierno de la República de Irán tras el violento seísmo que ha afectado a la provincia de Kerman. "En estos difíciles momentos, la presidencia ofrece su apoyo y solidaridad al pueblo iraní y, sobre todo, a los numerosos heridos y a las personas desplazadas a causa de este terremoto", agrega la breve nota.




