Editorial bogotana entrega en Lima, un libro con el primer poema publicado por Mario Vargas Llosa
Con la activa participación de los colombianos Maria Eugenia Niño y Luis Ángel Parra, dueños de la Galería "Forum' de Lima, se presentó en Lima el libro "Estatua viva" que recoge el primer poema publicado por Mario Vargas Llosa y tres fotografías de esculturas del artista, también peruano, Fernando de Szyszlo.
Con la activa participación de los colombianos Maria Eugenia Niño y Luis Ángel Parra, dueños de la Galería "Forum' de Lima, se presentó en Lima el libro "Estatua viva" que recoge el primer poema publicado por Mario Vargas Llosa y tres fotografías de esculturas del artista, también peruano, Fernando de Szyszlo.Los originales, dibujados sobre piedras litográficas en los talleres de la editorial bogotana Arte Dos Gráfico son presentados ahora tras juntar a estos dos grandes pensadores peruanos en una reunión, realizada en noviembre del 2003, cuando se encontraron en Bogotá para la inauguración de la exposición que la galería Sextante realizó de obras de Szyszlo. Luis Ángel Parra, el director de la galería, tenía en su oficina a Vargas Llosa y a Szyszlo y le propuso al primero la idea de hacer un libro. Vargas llosa se dejó tentar y, al tiempo que él escribía el poema, Szyszlo iba preparando las litografías. Lo único que el artista sabía del trabajo del escritor era que se trataba acerca de 'la obra de arte'. Durante casi año y medio se forjó el proyecto y el resultado tiene contentos a todos los involucrados. "Fue impresionante cómo Vargas Llosa participó en la parte visual del desarrollo del libro", recuerda María Eugenia Niño, subdirectora de Arte Dos Gráfico, quien tiene mucha experiencia en el desarrollo de libros de artista. Estua Viva (Fragmento)Cierto: sufro a veces por mi mudez y mi inmovilidad. En los veranos calurosos me gustaría refrescarme en el estanque de los patos y en los inviernos cantar entonadas melodías o recitarle un poema romántico a la luna. Son sueños imposibles, como partir en expedición al polo norte o susurrarle en el oído palabras tiernas a esa muchacha pelirroja que contempla la geografía de las nubes y suspira.




