La Escuela para la Inclusión transforma la vida de personas vulnerables

60 empresas asentadas en el Valle de Aburrá han sido visitadas. Ellas adoptaron mecanismos para ser incluyentes laboralmente.

Desde que comenzó actividades, la Escuela para la Inclusión abrió las puertas de esperanza para muchas personas que por su condición de vulnerabilidad nunca se imaginaron que algún día podrían trabajar.

La Escuela es un puente que conecta la oferta de la mano de obra de personas en condiciones de discapacidad, víctimas del conflicto armado, ex habitantes de calle, personas en contexto de prostitución, indígenas y afrodescendientes, personas mayores y población LGTB, con las oportunidades del mercado laboral, donde los empresarios son pieza clave.

A la fecha, 359 personas han recibido capacitación en habilidades para la vida; otras 109 se han formado en habilidades específicas de acuerdo con lo requerido por los empresarios; 119 hojas de vida han sido remitidas a diferentes compañías y 27 personas fueron vinculadas laboralmente con prestaciones sociales. Además, se han visitado 60 empresas en el Valle de Aburrá las cuales adoptaron mecanismos para ser incluyentes laboralmente.

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