Más de 1.5 millones de colombianos viven con una enfermedad renal que amenaza su corazón
Hilo Rojo, la campaña de Bayer, recuerda que el corazón y los riñones están unidos por un vínculo invisible: el fallo de uno impacta directamente al otro. La iniciativa fomenta el autocuidado y la detección temprana para proteger la salud.
Hilo Rojo, la campaña de concientización de Bayer, recuerda que el corazón y los riñones están unidos por un vínculo invisible: el fallo del uno impacta directamente al otro.
El Día Mundial del Corazón fue establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Mundial del Corazón (WHF). Se conmemora este 29 de septiembre y busca compartir información y sensibilizar a la población mundial sobre las enfermedades cardiovasculares y sus medidas de prevención.
En Colombia, según datos del DANE, el 17% de las muertes en el país se deben a una enfermedad cardiovascular. El 80% de esas muertes pudieron haber sido evitadas con un diagnóstico temprano y a la vez, alrededor de 1.5 millones de colombianos conviven con una enfermedad renal que representa una amenaza adicional para su corazón.
¿Qué significa lo anterior?
Es importante saber que el corazón y los riñones están unidos por un vínculo invisible donde el fallo de uno impacta directamente al otro. La conexión es invisible pero debe protegerse, pues tiene un impacto crucial en la salud de cada persona.
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El hilo rojo
A propósito de esta realidad en el país, Bayer, la compañía global de investigación enfocada en salud y agro, lanzó su campaña de concientización, Hilo Rojo, que busca poder “visibilizar las conexiones que no podemos ver pero sí proteger.”
Se trata de “la conexión que mantiene la vida” pues, “el corazón y los riñones están unidos por un hilo que no vemos, pero que trabaja todos los días para mantenernos vivos. Cuando uno se afecta, el otro también puede resentirse”.
“Es un error seguir pensando en el corazón y el riñón cómo órganos independientes del cuerpo. Comparten circulación, comparten señales hormonales y, en la práctica clínica comparten pronóstico”, explicó la doctora Silvia Rey, asesora médica de Bayer.
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Así las cosas, entender la conexión entre el corazón y los riñones es una prioridad de salud pública. Aún más, en un país donde las enfermedades cardiovasculares representan el mayor porcentaje de muertes en el país y la diabetes y la hipertensión continúan en aumento.
“Este, es hoy uno de los llamados más urgentes para pacientes, médicos y tomadores de decisión en Colombia”
agregó Silvia Rey.
¿Qué pasa cuando el hilo se tensiona?
Según la literatura médica, el síndrome cardiorrenal es una condición en la que la disfunción de uno de los órganos, corazón o riñones, desencadena de forma aguda o crónica en un deterioro del otro.
“Cada minuto, entre el 20% y el 25% del volumen de sangre que bombea el corazón viaja hasta los riñones para ser filtrada, un flujo constante que convierte a ambos órganos en piezas de un mismo circuito.”
Cuando la función renal se deteriora, el cuerpo retiene líquidos y sodio, en consecuencia, sube la presión arterial. Esto obliga al corazón a trabajar por encima de su capacidad, bombeando sangre con mayor presión. Así mismo, si el corazón falla, bombea menos sangre hacia los riñones y acelera su deterioro.
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Se trata del síndrome cardiovascular - renal - metábolico y es importante recordar que es silencioso en sus primeras etapas. A hoy, concentra la atención de nefrólogos y cardiólogos en el país.
¿Qué factores de riesgo deben tenerse en cuenta?
La obesidad, la diabetes y la hipertensión son factores que pueden llegar a afectar directamente el corazón y los riñones. Entonces, son factores que propician el deterioro de “la conexión que mantiene la vida.”
En Colombia, casi dos millones de personas conviven con diabetes, la causa más frecuente de daño renal. Sin detección oportuna la enfermedad renal asociada a la diabetes puede llegar a reducir la esperanza de vida hasta en 16 años.
En cuanto al corazón, se habla de insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada (ICFE). Con esta, el corazón conserva una capacidad normal para bombear, pero sus paredes se vuelven más rígidas y no pueden relajarse y llenarse adecuadamente.
Así, aunque el corazón bombee con fuerza, no funciona de manera eficiente.
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La diabetes, la hipertensión, la obesidad, la edad avanzada y la fibrilación son factores que pueden contribuir a que el corazón se vuelva más rígido y la condición suele desarrollarse de manera progresiva, mientras pasa inadvertida durante años. El sexo femenino tendría además un riesgo adicional.
Entre el 1% y 2% de la población adulta presenta casos de insuficiencia cardiaca y su diagnóstico es crítico: cerca de la mitad de los pacientes fallece en los cinco años posteriores al diagnóstico.
¿Qué sugieren los expertos?
El cardiólogo y médico internista, Rafael Bustamante, compartió con Caracol Radio que una de las principales preocupaciones en el ámbito médico es “lograr encontrar a las personas cuando aún están buscando proteger su salud y no cuando ya padecen la enfermedad.” Así mismo, el médico recuerda que “cada uno es el dueño de su propia salud” y así, poder generar un ambiente preventivo antes de llegar a una situación reactiva debe ser prioridad tanto de cada paciente, cómo de los médicos y tomadores de decisión en el país.
Con todo, ese es justamente el objetivo principal de la campaña Hilo Rojo. Visibilizar el hecho de que un diagnóstico tardío suele traducirse en el ingreso del paciente a terapias de alta complejidad, cuando una intervención temprana podría haber preservado la función de ambos órganos durante más tiempo.
Así las cosas, el autocuidado es “el primer paso para cuidar el hilo rojo”. La prevención, los controles médicos, conocer los factores de riesgo individuales y prestar atención a las señales del cuerpo es fundamental.
“Hay distintas formas de prevención”, menciona el médico Rafael Bustamante. “Dar una recomendación específica es irresponsable porque cada persona tiene una manera de ser particular que debería preocuparse por conocer, pero las recomendaciones no son un mito para nadie”
- Hacer ejercicio cardiovascular, “de 150 minutos con una intensidad moderada repartidos durante la semana e intercalando con ejercicios de fuerza”.
- “Llevar una buena alimentación, evitando los ultra procesados.”
- Dormir bien y bajar los niveles de estrés y ansiedad. “No se trata solo de dormir las 6 a 8 horas recomendables, se necesita calidad del sueño.
“Hay muchos detalles y si desde los 30 años asumimos la responsabilidad de realizar chequeos, ahí arrancamos con la conciencia de que cada uno es dueño de su salud.”
Así las cosas, aunque el panorama parece trágico en números, la mayoría de los casos de muerte por salud cardiovascular son prevenibles y “el mensaje principal que uno quiere enviarle a los pacientes y a los colegas, es que deberíamos lograr abordar a las personas cuando aún buscan proteger su salud y no cuando una situación reactiva es necesaria”, añade Rafael Bustamante.
Un diagnóstico oportuno, sumado a un tratamiento oportuno desencadena un mejores desenlaces de salud para los pacientes. La campaña Hilo Rojo recuerda que hay que prestar atención a las concesiones que no podemos ver, pero sí proteger.




