Familia del niño hallado muerto en un río de Tona en Santander convoca velatón para exigir justicia
Cuatro meses después de la tragedia, la familia asegura que no hay respuestas sobre el caso.


La familia de Daniel Felipe Ballesteros, el niño de 10 años que fue encontrado sin vida en zona rural de Tona el pasado 8 de febrero, convocó una velatón para exigir respuestas de las autoridades y avances en la investigación que, según denuncian, continúa sin resultados concretos.
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, el menor salió de su vivienda en la vereda Pitones en bicicleta para realizar un mandado cerca de su casa. Al ver que no regresaba, sus familiares iniciaron la búsqueda. Horas después fue encontrada su bicicleta y posteriormente su cuerpo cerca del río Tona.
Desde entonces, las circunstancias de su muerte han estado rodeadas de interrogantes. Mientras las autoridades indicaron inicialmente que se analizaban distintas hipótesis sobre lo ocurrido, familiares del menor han insistido en que Daniel habría sido atropellado por un vehículo y posteriormente arrojado al río, una versión que esperan sea esclarecida por la Fiscalía.
Lea también: Santander activa plan especial para el puente festivo: se movilizarán más de 90 mil vehículos
Según personas cercanas a la familia, la madre del niño continúa buscando respuestas y asegura que, pese a acudir en repetidas ocasiones ante las autoridades, no ha recibido información concluyente sobre el avance del proceso judicial.
“La señora está desesperada porque va a preguntar y no le resuelven nada. Lo único que pide es saber qué pasó con su hijo y que haya justicia”, señalaron líderes comunitarios que promueven la actividad.
La velatón busca reunir a la comunidad, medios de comunicación y organizaciones sociales para respaldar el llamado de la familia. Los organizadores aseguran que la madre del menor, de escasos recursos económicos, ha contado con el apoyo de habitantes de Tona mientras espera que las autoridades esclarezcan el caso.


La muerte de Daniel causó una profunda conmoción en el municipio y, desde los primeros días posteriores al hallazgo, la comunidad y la administración municipal, realizó jornadas de homenaje y manifestaciones para reclamar celeridad en las investigaciones.
Cuatro meses después, el clamor sigue siendo el mismo: conocer la verdad sobre lo ocurrido y que los responsables, si los hay, respondan ante la justicia.
Escuche Caracol Radio en vivo:
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Directo
Escucha el audio




