“Para el mundo sería difícil de entender que los colombianos votaran No a la guerra”
Los excancilleres de Chile, Alfredo Moreno, y de Portugal, Pablo Portas, señalaron que el acuerdo con las Farc define el futuro de los hijos y los nietos.

C.C. Sebastián Piñera E./ European People's Party

Desde Santiago de Chile y Lisboa tienen los ojos puestos en Colombia y su expectativa gira alrededor de lo que será el resultado del plebiscito del domingo 2 de octubre.
Para Alfredo Moreno, quien fuera canciller de Chile durante el gobierno de Sebastián Piñera, por lo que debió asumir funciones como país acompañante de la mesa de La Habana, el proceso que vive Colombia no solo es una gran oportunidad para el país, sino para la comunidad internacional.
“Yo creo que el pueblo colombiano tiene un pensamiento distinto y va a apoyar esto, pero creo que sería muy difícil de entender para el mundo que un proceso que ha durado tantos años para resolver, una verdadera guerra interna que ha durado décadas de décadas, se perdiera la oportunidad de terminarla”.
A su turno el excanciller Paulo Portas aseguró que hoy lo que está en juego en Colombia es el sí o el no a un proceso de paz y no el mandato del presidente Juan Manuel Santos y la evaluación de su gobierno.
“Yo creo que es mejor un camino estable, difícil seguramente, pero un camino estable y definitivo para la paz que el retorno a las incertidumbres de la guerra y la guerrilla. Ya basta. Y en el mundo la paz es preferible a la guerra”.
Para el exministro Alfredo Moreno, los colombianos se encuentran frente a la oportunidad “de votar por la vida y el futuro de los hijos y de los nietos, que son quienes tienen el derecho a vivir en paz como el resto del continente y una parte importante del resto de la humanidad”.
Como chileno reconoce que el dolor que causó la guerra “no se va a quitar nunca, porque perder un ser querido o sufrir un secuestro son marcas imborrables, pero al menos los hijos, los nietos tienen el derecho a tener una vida distinta, donde ellos puedan expresar todas sus potencialidades y no tener que expresar los horrores de la guerra”.
El exministro Portas aseguró que comprende muy bien que a algunos sectores les gustaría un acuerdo más exigente en algunos temas, pero lo que se pactó en La Habana es una oportunidad para el país.
“Es una oportunidad de crecimiento económico, de inclusión social significativa y tiene la oportunidad de sustituir las armas y la violencia por el debate político donde siempre serán decisivos los electores y los ciudadanos”.




