La telaraña de las Cortes
Reconozco que no entiendo nada. De la pelea de las Cortes contra el gobierno, y del gobierno contra las Cortes, no entiendo nada. Intuyo que en esas reyertas están presentes los monumentales egos de unos y de otros. Egos disfrazados de Constitución los unos; egos disfrazados de gobernabilidad los otros.


Reconozco que no entiendo nada. De la pelea de las Cortes contra el gobierno, y del gobierno contra las Cortes, no entiendo nada. Intuyo que en esas reyertas están presentes los monumentales egos de unos y de otros. Egos disfrazados de Constitución los unos; egos disfrazados de gobernabilidad los otros. Y reconozco que dejé de entender esa telaraña que son las Cortes. Ya no se qué función tiene la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura; ya no se qué influencia tiene la Sala Plena del Consejo de Estado ni para qué sirve la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia ni si de verdad la Corte Constitucional es la última palabra. Porque todas las Cortes son la última palabra de algo, pero siempre tienen una instancia más arriba. La Corte Constitucional, La Corte Suprema de Justicia, El Consejo Superior de la Judicatura, el Consejo de Estado. Demasiadas cortes y muy poca justicia




