Hugo Chávez dice que los submarinos rusos son para "defender la revolución"
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, abogó hoy por una alianza económica con Rusia para acabar con la pobreza en su país, al tiempo que las autoridades rusas confirmaron que Caracas negocia la compra de cinco submarinos convencionales para su Armada.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, abogó hoy por una alianza económica con Rusia para acabar con la pobreza en su país, al tiempo que las autoridades rusas confirmaron que Caracas negocia la compra de cinco submarinos convencionales para su Armada. En una intervención en un foro empresarial en la Cámara de Comercio de Rusia, Chávez dijo que gestiona con las autoridades rusas mecanismos para financiar proyectos económicos para convertir Venezuela en un país con "pobreza cero". "Hoy esa pobreza extrema está muy por debajo del 10 por ciento y seguiremos batallando hasta que lleguemos a pobreza cero, porque Venezuela tiene como lograrlo, afortunadamente", señaló. Mientras el presidente venezolano intervenía en la Cámara de Comercio, el monopolio ruso de venta de armas, Rosoboronexport, confirmó que el Gobierno del país latinoamericano negocia la compra de cinco modernos submarinos diesel. "Actualmente, Rusia y Venezuela llevan a cabo negociaciones para la adquisición de cinco submarinos del proyecto 636", dijo a la prensa Innokenti Naliótov, consejero del director general de Rosoboronexport, en el Salón Militar Naval de San Petersburgo. El líder venezolano reveló detalles de las conversaciones que mantuvo anoche con el presidente ruso, Vladímir Putin, en Novo-Ogariovo, la residencia campestre del jefe del Kremlin. "Hablamos de un conjunto de temas, y el más importante es este: cómo lograr dar un salto cuantitativo y cualitativo en la alianza económica, la cooperación económica en distintas áreas", dijo. Chávez señaló que había tratado con Putin "ideas de calado estratégico, que prevén la creación de un fondo binacional para apuntalar proyectos". Anunció que para la creación de ese fondo se celebrarán dos rondas de consultas bilaterales: la primera en Moscú, en septiembre próximo, y la segunda en Caracas, en octubre, también de este año. El fondo -explicó Chávez- estudiará la viabilidad y puesta en marcha de proyectos concretos para el procesamiento de materias primas, refinerías de petróleo, petroquímica, industria alimenticia, transporte, pesca y construcción. Añadió que el sector empresarial ruso puede ayudar a su país a la reconstrucción de la red ferroviaria, nuevas carreteras y obras de infraestructura, como puertos marítimos, construcción naviera, maquinaria pesada y metalurgia. Empresas rusas como Lukoi operan en la Faja del Orinoco, "un territorio de 55.000 kilómetros cuadrados donde se encuentran las mayores reservas de crudo valoradas en 300.000 millones de barriles de petróleo pesado que estamos procesando para convertirlo en liviano con una densidad como la del agua", dijo Chávez. El presidente venezolano no desaprovechó la ocasión de arremeter con el "imperialismo norteamericano". "Creo que se está cumpliendo la profecía de Mao Zedong, el imperio terminará siendo un tigre de papel o, parafraseando a Bolívar, terminará siendo como el loco aquel de la tragedia griega que montado en una roca quería dirigir el mundo sobre la roca. De él Bolívar dijo: 'su poder era una sombra'", señaló. En la segunda jornada de su vista oficial a Rusia, el presidente venezolano se reunió a puerta cerrada con un grupo de miembros de la Duma del Estado o Cámara de Diputados de Rusia, que se negó a invitar a Chávez a intervenir en su sesión plenaria, decisión que causó polémica. El diputado comunista Nikolái Jaritónov calificó de "vergonzosa" la decisión de la directiva de la Duma. Según Jaritónov, se trata de una actitud "servil" de la mayoría oficialista, que procura evitar situaciones incómodas a Putin, de cara a su próxima reunión con el presidente de EEUU, George W. Bush, blanco predilecto de la retórica de Chávez. "Ha sido simplemente un intercambio de opiniones", dijo a Efe el número dos del ultranacionalista Partido Liberal Democrático, el diputado Alexéi Mitrofánov, quien resaltó que Chávez "no dijo nada nuevo". El presidente venezolano hará hoy una visita relámpago a Bielorrusia, segundo destino de su gira internacional, que incluye también una visita a Irán. Desde Minsk, Chávez regresará a Rusia, a la ciudad de Rostov del Don, donde mañana sábado está invitado por Putin a presenciar la competición hípica Premio Presidente de Rusia, a la que asistirán jefes de Estado de las antiguas república soviéticas.




