En Cali crece el número de niños vinculados en homicidios
El comandante de la policía metropolitana de Cali, coronel José Roberto León, aseguró que por lo menos 100 de los dos mil 600 menores capturados este año, están vinculados con homicidios
El comandante de la policía metropolitana de Cali, coronel José Roberto León, aseguró que por lo menos 100 de los dos mil 600 menores capturados este año, están vinculados con homicidios.Dijo que si bien no descarta que algunos sean contratados por el narcotráfico para sus actuaciones delictivas, las milicias urbanas de las Farc los utilizan para realizar atentados terroristas.El oficial aceptó que el sicariato en jóvenes con edades entre los 10 y los 17 años es una realidad que los vincula con pandillas, especialmente en las laderas de Cali y en los barrios deprimidos de la ciudad.Narcotraficantes y grupos armados ilegales reclutan niños para convertirlos en sicariosDiariamente en Bogotá varios menores de edad entre los 12 y 17 años que se han visto involucrados en actividades de sicariato son recibidos en los centros de infractores de la ciudad. Así lo reveló Loreine García, coordinadora general del centro de observación casa Claret, que se encarga de estas instituciones."Es lamentable decirlo, pero es un pan diario que tenemos dentro de la ciudad. Son jóvenes que si en determinado momento llegan a ser capturados, afrontan una medida bastante corta amparados en el código del menor, máximo de tres años por homicidio", manifestó la coordinadora.Precisamente, por la flexibilidad de la ley, los menores se convierten en una población vulnerable para el reclutamiento de organizaciones guerrilleras, paramilitares ydelincuenciales. Que los llevan a cometer asesinatos a cambio de dinero o drogas."Un millón de pesos les puede durar una noche, saliendo con mujeres bonitas a un buen lugar. Además, son adolescentes, que en su mayoría, consumen sustancias psicoactivas y para suplir esa necesidad terminan delinquiendo, eso puede ser el premio de lo que ellos cometan", indicó la funcionaria.Estos menores pueden durar un periodo de dos meses en centros de observación donde reciben ayuda especializada, pero eso no impide que vuelvan a las calles para convertirse nuevamente en apóstoles de la muerte.Los narcotraficantes tienen " oficinas " de niños sicarios en Pereira Los grupos sicariales se amparan en más de 80 pandillas, integradas en un 70 por ciento por menores de edad, hijos de desplazados y de padres que se fueron al extranjero en búsqueda de oportunidades.Estas células de asesinos a sueldo, operan en amplias comunas del área metropolitana de la ciudad. Las zonas más afectadas son Dos Quebradas y la zona sur occidental de Pereira.Según los datos revelados por el alcalde de Dos Quebradas, Huberney Marín Villada, ya se detectaron centros de apoyo y provisión de niños sicarios, alquiler de armas (algunas de fabricación rusa) en ese municipio, sin que hasta el momento se haya podido establecer la identidad de los responsables.Los niños son contratados y conminados a pagar su "ingreso" a las bandas criminales, con la muerte de una persona, y de esta manera probar su lealtad para con la organización delictiva, que es dirigida entre otros, por el denominado grupo paramilitar "Cordillera".Los jóvenes pandilleros reciben pagos desde 100 mil hasta 250 mil pesos por un asesinato, y algunos de estos niños ya son sicarios reconocidos que cobran hasta dos millones de pesos por lo que ellos llaman "la vuelta o la quiñada", sinónimo de asesinato.Las zonas donde estos grupos sicariales juveniles se han asentado son entre otras San Diego, Versalles, Guadualito y Nueva Granada en Dos Quebradas y en pereira operan en La Divisa, las Brisas, Intermedio, Comuna Villa Santana y la Carrilera, en la comuna de la Ciudadela de Cuba.Eisenhower Zapata, Presidente de la Asociación de Jueces de Paz de Risaralda, asegura que estas bandas se trenzaron en una lucha por el dominio territorial de Dos Quebradas y Pereira, que comportan las llamadas "ollas",donde se comercializa la droga y se abre el mercado negro de armas, la trata de blancas y las extorsiones.De las 476 muertes ocurridas en el 2005 en Pereira, sólo se ha podido capturar a 85 personas, debido precisamente a la dificultad que presenta la judicialización de sicarios de quienes no se conocen nombres ni procedencia.Además las autoridades sostienen que los grupos ilegales en Bogotá reclutan niños para convertirlos en sicarios.




