Comandante del Ejército dice que El Plateado mejoró en seguridad, pero falta más presencia estatal
Añadió que incluso la comunidad reconoce mejoras en materia de seguridad. “Ya entraron ustedes”.

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El comandante del Ejército Nacional, Royer Gómez, aseguró en entrevista con Caracol Radio que, aunque la Fuerza Pública logró avances en seguridad en El Plateado y el Cañón del Micay, la estabilización definitiva de esa región del Cauca sigue dependiendo de inversión social, infraestructura y sustitución de economías ilegales.
El oficial recordó que en septiembre se cumplirán dos años desde el ingreso de tropas al sector con la Operación Perseo. “Nosotros en el mes de septiembre de este año cumplimos ya dos años después de haber ingresado al sector del Plateado y el Cañón del Micay con la Operación Perseo”, afirmó.
Según explicó, la operación ha mantenido un esfuerzo militar y policial sostenido que permitió reducir hechos como las asonadas contra uniformados. “La operación Perseo ha mantenido un esfuerzo principal en la parte policial y en la parte militar”, señaló.
Añadió que incluso la comunidad reconoce mejoras en materia de seguridad. “Ya entraron ustedes, nos han brindado seguridad. Fíjense que no han vuelto a haber recientemente asonadas para expulsar a la Fuerza Pública, ni a nuestros policías, ni a nuestros soldados”, sostuvo.
Sin embargo, Royer Gómez indicó que los habitantes ahora exigen una respuesta más amplia del Estado. “Pero la gente lo que sigue reclamando es el resto de la presencia del Estado”, manifestó.
El general precisó que entre las necesidades más urgentes están la carretera, el hospital y obras básicas pendientes desde hace años. “Ellos siguen esperando el tema de la carretera, el tema del hospital… una cantidad de infraestructura para solucionar necesidades básicas insatisfechas que llevan muchos años”, dijo.
También reconoció que otro obstáculo es la dependencia económica de actividades ilícitas. “Hay unas comunidades que se acostumbraron y dependen de esa economía ilegal”, afirmó.
Explicó que cuando las autoridades destruyen laboratorios o golpean el narcotráfico se genera tensión social porque parte de la población obtiene ingresos de esas actividades. “Si el soldado o el policía llega a destruir un laboratorio de cocaína, pues desde luego está impactando esa economía ilegal de la que depende esa comunidad”, indicó.
Finalmente, el comandante advirtió que sin una transformación económica estructural será difícil consolidar el control territorial. “Tiene que haber un cambio real, verdadero, de esa economía ilegal por economía legal”, concluyó.
Y remató: “Mientras persista el narcotráfico, va a ser muy difícil, casi que imposible para solamente la Fuerza Pública estabilizar el territorio”.

José David Rodríguez
Periodista W.




