Decenas de miles de extranjeros salieron y miles más esperan evacuación
Decenas de miles de personas abandonaron el Líbano desde que comenzó el pasado miércoles la ofensiva israelí, entre ellos unos 500 españoles, y miles de extranjeros más esperan ser repatriados en las próximas horas y días. Centenares de estadounidenses, franceses, británicos y ciudadanos de otras nacionalidades se agolpaban hoy en el puerto de Beirut a la espera de embarcarse de regreso a sus países, mientras helicópteros norteamericanos y franceses supervisan desde el aire la operación de evacuación.
Decenas de miles de personas abandonaron el Líbano desde que comenzó el pasado miércoles la ofensiva israelí, entre ellos unos 500 españoles, y miles de extranjeros más esperan ser repatriados en las próximas horas y días. Centenares de estadounidenses, franceses, británicos y ciudadanos de otras nacionalidades se agolpaban hoy en el puerto de Beirut a la espera de embarcarse de regreso a sus países, mientras helicópteros norteamericanos y franceses supervisan desde el aire la operación de evacuación. Además, decenas de refugiados de Somalia, Eritrea, Irak o Sudán, acogidos por el Gobierno libanés, se concentran hoy en la sede del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Beirut para poder abandonar el Líbano, lo que es difícil porque no pueden volver a sus países y no tienen un gobierno que les ayude. Hasta el momento han podido llegar a España más de 600 personas, 435 de ellas españoles, en la operación de repatriación llevada a cabo por el Ministerio de Asuntos Exteriores desde el pasado viernes, anunció hoy ese departamento. Aún permanecen en el Líbano algo más de un centenar de españoles que no desean abandonar el país, según las autoridades, así como unos 110 en el norte de Israel, de los que la mayoría pretenden quedarse pese a los cohetes de Hizbulá, según fuentes consulares. Durante el día de hoy se confirmó la evacuación de unos 3.000 extranjeros, entre ellos un millar de estadounidenses y otro tanto de indios, así como 600 latinoamericanos, unos 500 alemanes, 260 franceses, 180 británicos, 200 de varios países latinoamericanos y 60 argelinos, entre otros. La salida más utilizada es por carretera a Siria, adonde hasta el martes unas 120.000 personas habían huido de los bombardeos de Israel sobre territorio libanés, que han causado casi 300 muertos, la mayoría civiles, después de que la guerrilla de Hizbulá capturase el día 12 a dos soldados israelíes. En su ofensiva, las autoridades israelíes mantienen un bloqueo aéreo y naval en Beirut, lo que dificulta la salida de extranjeros. El millar de estadounidenses evacuados hoy lo ha hecho en un barco que los llevó a Chipre, en lo que supuso la segunda salida de ciudadanos de EEUU después de los 320 que abandonaron el Líbano el martes en helicópteros hacia aquella isla mediterránea. Estados Unidos, que tiene en el Líbano a unos 25.000 ciudadanos, pretende repatriar a unas mil personas cada día, para lo cual ha contratado cinco naves comerciales y ha enviado a tres barcos anfibios de la marina. Los estadounidenses que sean evacuados no serán obligados a pagar los gastos, según tuvo que anunciar hoy el Gobierno de George W. Bush tras la oleada de protestas originada por la medida decidida en principio. Un millar de personas de nacionalidad india también pudieron hoy salir del Líbano en cuatro buques de la Armada de su país desde el puerto de Beirut a campamentos de refugiados en Larnaca (Chipre). El Reino Unido utiliza barcos de la Royal Navy (Marina) para trasladar a Chipre a sus ciudadanos, como ya hizo con 180 de ellos en el destructor "HMS Gloucester". Por vía aérea llegaron a Alemania medio millar de ciudadanos de ese país y familiares libaneses después de salir de Beirut con rumbo a Damasco, en la segunda gran operación de evacuación tras los 700 que ya fueron evacuados. Asimismo, unos 260 franceses, entre ellos medio centenar de niños, llegaron al aeropuerto parisiense de Roissy-Charles de Gaulle desde Chipre, de un grupo que formaba parte de los 480 evacuados el lunes en el ferry griego "Iera Petra" fletado por las autoridades galas. En torno a 8.000 franceses, de los aproximadamente 20.000 que se calcula se encuentran en el Líbano, han comunicado a las autoridades consulares galas su deseo de abandonar el país. Unos 600 latinoamericanos han sido evacuados por la frontera con Siria, y un convoy salió a primeras horas de hoy con el mismo rumbo acompañado por el embajador de Uruguay, Alberto Voss Rubio, y varios diplomáticos. En esa caravana viajan 260 venezolanos, ocho colombianos, ocho cubanos, siete peruanos, seis españoles y cinco uruguayos, repartidos en seis autobuses. Otro convoy con 121 ciudadanos mexicanos partió también hoy con destino a Siria, camino de Turquía, desde donde muchos de ellos ya tienen su billete para regresar a su país, dijo a Efe el embajador de México, Arturo Puente. La ONU también ha evacuado a unas 600 personas de sus agencias que no son esenciales para su labor y a sus familias en el Líbano, aunque en el sur quedan unos 130 funcionarios que residen en Tiro "en un área segura" y que será realojados o evacuados más tarde. Suiza tramita la repatriación de más de 400 conciudadanos que quieren salir del Líbano cuanto antes, como ya han hecho 136 en el barco griego "Iera Petra". La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) anunció que han aumentado las peticiones para que medie en la repatriación de extranjeros en el Líbano, y que prevé que sigan incrementándose si continúan los ataques israelíes. Un caso especial ha sido el de ciudadana chilena Lilian Pizarro, que logró salir de la ciudad libanesa de Nabatieh siete días después de que comenzaran los bombardeos israelíes tras quedarse atrapada cuando había ido a conocer hace casi mes y medio a la familia de su marido. La odisea de esta madre de tres hijas, narrada a Efe por teléfono, concluyó cuando llegó hoy a Beirut deshidratada y con dificultades para caminar gracias a que la embajada de su país envió un coche privado para sacar a su familia de Nabatieh a través de las montañas, pues las rutas principales están cortadas o destruidas por las bombas israelíes.




