EEUU apoya extensión de Plan Colombia y desmovilización paramilitar
El espaldarazo de Washington a la política de Seguridad Democrática del presidente colombiano, Alvaro Uribe, coincide con su visita al rancho del presidente George W. Bush en Crawford (Texas), donde repasarán asuntos de la agenda bilateral
Estados Unidos expresó su apoyo a una eventual extensión del Plan Colombia en la lucha contra el "narcoterrorismo" y a los esfuerzos para la desmovilización de miles de paramilitares en el país andino. El espaldarazo de Washington a la política de Seguridad Democrática del presidente colombiano, Alvaro Uribe, coincide con su visita al rancho del presidente George W. Bush en Crawford (Texas), donde repasarán asuntos de la agenda bilateral. "Anticipamos que será una reunión muy positiva entre ambos líderes mañana. Ambos tienen una relación personal cercana y tenemos una estrecha relación estratégica entre EEUU y Colombia", dijo durante una conferencia telefónica desde Washington, el subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, Nicholas Burns. "Creemos que el Plan Colombia ha sido en los últimos años un gran éxito y un gran paso hacia adelante. (El encuentro Bush-Uribe) será una buena oportunidad para revisar los cimientos de nuestra amistad y alianza con Colombia", señaló. Según fuentes allegadas al proceso, el gobierno de Uribe aún no ha presentado propuestas formales en Washington para que EEUU, con la venia del Congreso, continúe financiando parte del Plan Colombia. Desde 2000, Estados Unidos ha aportado alrededor de 3.300 millones de dólares a la lucha colombiana contra el narcotráfico y los grupos insurgentes, principalmente en ayuda militar. Colombia, un aliado clave de Bush en el continente, es el tercer país receptor de ayuda estadounidense, detrás de Israel y Egipto. Burns reiteró que Estados Unidos apoya los esfuerzos del gobierno de Bogotá para mermar la eficacia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), uno de los grupos guerrilleros que figuran en la lista de organizaciones terroristas del Departamento de Estado. Washington también apoya el plan para desmovilizar a los grupos armados ilegales que operan en Colombia, en el marco de los esfuerzos por poner fin a más de 40 años de conflicto civil en el país andino, enfatizó Burns. La Ley de Justicia y Paz para los desmovilizados, promulgada por Uribe el pasado 22 de julio, ha sido criticada por varios líderes del Congreso estadounidense y de grupos defensores de los Derechos Humanos, que consideran que es sinónimo de inmunidad para los paramilitares. Uribe busca poner fin a ese conflicto, el más antiguo de América Latina, a través del proceso de desmovilización de los grupos ultraderechistas y la derrota militar de las FARC, señaló el funcionario. No obstante, reconoció que, pese al apoyo de EEUU, Colombia "tiene en sus manos un enorme reto en la lucha antinarcóticos, en su intento por erradicar la producción de coca y opio". Estados Unidos ha apoyado los esfuerzos de fumigación aérea de los cultivos ilícitos en Colombia, pero esa ayuda no ha reducido ni la oferta ni los precios de la cocaína en este país, según los críticos. Durante una visita a Colombia la semana pasada, Burns sostuvo reuniones con líderes del Gobierno y de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) para evaluar sobre el terreno la situación en ese país.




