Visita de Pickering con ataques guerrilleros en epicentro del Plan Colombia
El subsecretario de Estado norteamericano para Asuntos Políticos, Thomas Pickering, iniciará este lunes una nueva ronda de diálogos con las autoridades de Bogotá, dos días después de que rebeldes izquierdistas cometieran un ataque con bomba en el cocalero departamento de Putumayo (sur), el epicentro del Plan Colombia de lucha antidrogas.
BOGOTA.-- El subsecretario de Estado norteamericano para Asuntos Políticos, Thomas Pickering, iniciará este lunes una nueva ronda de diálogos con las autoridades de Bogotá, dos días después de que rebeldes izquierdistas cometieran un ataque con bomba en el cocalero departamento de Putumayo (sur), el epicentro del Plan Colombia de lucha antidrogas.Pickering estará acompañado por el "zar" antidrogas de Estados Unidos, Barry McCaffrey, quien tenía previsto llegar el domingo a la capital colombiana; la vicefiscal general, Mary Lee Warren; el subsecretario de Estado para la Democracia y los Derechos Humanos, Harold Koh, y el jefe del Comando Sur, el general Peter Pace, entre otros funcionarios, indicaron fuentes diplomáticas.La misión estadounidense se reunirá con el presidente colombiano Andrés Pastrana; el canciller, Guillermo Fernández de Soto, y el ministro de Defensa, Luis Fernando Ramírez, así como con los jefes de la Policía, el Ejército y líderes humanitarios.Pastrana y los responsables norteamericanos hablarán sobre el plan antidrogas, que Bogotá aspira a poner en marcha el próximo mes en Putumayo, departamento fronterizo con Ecuador y Perú que concentra el 50% de las 120.000 hectáreas de cultivos de coca existentes en Colombia, el mayor productor mundial de ese arbusto y de la cocaína.Estados Unidos, que aportará 1.300 millones de dólares en ayuda económica y militar para el programa antinarcóticos, exige la erradicación en cinco años de la mitad de la coca sembrada en Putumayo, donde operan la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) y los paramilitares de ultraderecha, que libran una lucha a muerte entre sí.Las FARC -la mayor fuerza rebelde del país, comprometida en un esquema de paz con el Gobierno de Pastrana- se oponen rotundamente a la asistencia norteamericana, por considerar que agravará el conflicto interno y provocará un éxodo de miles de campesinos cocaleros hacia Brasil, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela.El grupo marxista decretó hace dos meses un "paro armado" en Putumayo, bloqueando las carreteras y provocando un dramático desabastecimiento de víveres, medicamentos y combustibles.Los enfrentamientos entre las FARC, el Ejército y los paramilitares también han provocado el éxodo de miles de campesinos e indígenas hacia Ecuador y diversas ciudades colombianas.La jefatura guerrillera ha dicho que el "paro armado" es por tiempo indefinido y que sería levantado cuando el Gobierno expulse a los paramilitares de Putumayo y desista de la aplicación del Plan Colombia.El subdirector de la Policía Nacional colombiana, el general Alfredo Salgado, atribuyó a las FARC el ataque dinamitero ocurrido el sábado en la localidad putumayense de Puerto Asís, el cual dejó un muerto y 18 heridos, entre ellos seis agentes, y grandes daños materiales.Las FARC suspendieron el martes último, de manera unilateral, las negociaciones de paz que iniciaron en octubre de 1999 con las autoridades, tras criticar nuevamente la aplicación del plan antidrogas y reclamar de las autoridades acciones concretas en la lucha contra el paramilitarismo.El portavoz del Departamento de Estado, Phillip Reeker, calificó la suspensión del diálogo como "un retroceso temporal" en el proceso colombiano de paz y dijo que Washington está "decepcionado de que las FARC parecen estar otra vez usando este tipo de subterfugios para evitar discusiones sustantivas, porque los diálogos iban a comenzar a abordar el tema de un cese del fuego, que nosotros pensamos es vitalmente importante".La visita de Pickering, McCaffrey y los demás funcionarios estadounidenses empezará un día después de que el diario bogotano El Espectador publicara una carta del jefe del Ejército colombiano, el general Jorge Mora, denunciando que la embajada estadounidense en Bogotá ha adoptado "actitudes discriminatorias" contra varios oficiales, que se hallan bajo sospecha de violar los derechos humanos.




