PRESENTAN DEMANDA CONTRA INDUSTRIAS DE BIOINGENIERIA AGRICOLA
Organizaciones de defensa del medio ambiente y granjeros de EEUU presentaron una demanda por "polución genética" contra las empresas de bioingeniería que han creado variedades agrícolas capaces de resistir el ataque de los insectos. <BR>La ...
Organizaciones de defensa del medio ambiente y granjeros de EEUU presentaron una demanda por "polución genética" contra las empresas de bioingeniería que han creado variedades agrícolas capaces de resistir el ataque de los insectos.
La demanda pretende impedir que se planten variedades de algodón, patatas y maíz que han sido genéticamente alteradas al introducirles la bacteria Bacillus thuringienses (BT), que tiene la capacidad de repeler insectos.
La demanda ha sido presentada por representantes de Greenpeace, del Centro para la Salvaguarda de los Alimentos y de la Federación Internacional para la Agricultura Orgánica, así como por unos 70 granjeros.
Afirman en su querella que las plantas obtenidas por medio de bioingeniería genética trasladan fácilmente la bacteria BT a las especies silvestres, con lo que se crea una "polución genética" que puede alterar la vida vegetal tal y como la entendemos.
Las críticas contra la industria de la biotecnología aplicada a los alimentos se han extendido en los últimos 10 años y en EEUU han tomado a la empresa "Monsanto", con base en San Luis, como centro de las acusaciones.
Este tipo de industrias han alcanzado un gran éxito con sus semillas transgénicas, que son capaces de resistir hasta un 45 por ciento más el ataque de los insectos que en las cosechas normales.
Se considera que los insectos devoran cada año cerca del 13 por ciento de todas las cosechas que produce la agricultura en el mundo, lo que supone pérdidas de billones de dólares.
Pero los defensores del medio ambiente sostienen que este tipo de cultivos nos obligan a comer alimentos genéticamente alterados y pueden romper el equilibrio que la naturaleza mantiene entre plantas y animales.
En una conferencia de prensa ofrecida hoy para explicar la presentación de la demanda, las organizaciones que se han personado en la acusación han pedido a la Agencia de Protección Ambiental de EEUU que prohíba ese tipo de cultivos.
Agregaron que las plantas tratadas con técnicas de bioingeniería genética pueden realizar una "polinización cruzada" con las cosechas convencionales y trasladarles sus características.
Según estudios realizados el pasado año, publicados en la revista "Nature", las plantas de la mostaza obtenidas por estos métodos pasaron sus genes a las plantas salvajes cercanas unas 20 veces más rápido de lo que lo hacen las plantas convencionales.
Ello suscitó la preocupación de que las plantas transgénicas pudieran ayudar a la creación de una "superhierba", un tipo de planta capaz de resistir a todas las pestes y tratamientos y que podría invadir el mundo de la agricultura.
Responsables de "Monsanto", la empresa que obtiene por ingeniería genética el 45 por ciento de las cosechas de algodón, señalaron entonces que esa posibilidad está muy lejos




