Queremos tener de frente nuestros victimarios para reconciliarnos: argelianos

Los habitantes de Argelia ven como una oportunidad que su región se convierta en zona de concentración de la guerrilla.

Para llegar a Argelia (Cauca), se sale desde Popayán por la carrera Panamericana hacia el sur del país, se pasa por Timbío, El Bordo y por el corregimiento de El Estrecho, se gira a la izquierda para pasar por la llanura del Patía y luego subir la cordillera occidental hasta Balboa (el balcón del Patía); allí se acaba la vía pavimentada.

Cruzando la cordillera por una carretera destapada se sigue hasta Argelia, localidad ubicada en el pie de monte de la cordillera occidental en la salida al Océano Pacífico. Bajando la montaña se pueden observar los cultivos de plátano, café, caña, cacao y coca.

En el casco urbano del municipio hay alrededor de 26.715 habitantes dedicados la mayoría a la agricultura y a la ganadería. Algunos cultivan también la coca; por una arroba actualmente están pagando entre 35 y 40.000 pesos, diferente al café por el que pagan entre 25 y 30.000 pesos, según cuentan los campesinos.

Argelia tiene dos corregimientos conocidos por ser escenario de hostigamientos y enfrentamientos entre diferentes grupos armados desde 1980, El Mango y El Plateado, situación que ha dejado cientos de víctimas tanto de la insurgencia y la Fuerza Pública como de la población civil. No hay registro concreto de la cantidad de muertos y desplazados por el difícil acceso a la zona.

Tanto autoridades como habitantes del municipio y los corregimientos ven como una oportunidad el hecho de que la región se convierta en zona de concentración de la guerrilla de las Farc si se firma la paz.

"La reconciliación de nosotros se hace con quienes fueron nuestros victimarios, porque tenemos que acercarnos a ellos, tenerlos de frente y decirles lo que hemos padecido para reconciliarnos, ellos son parte de nuestra historia", manifestó el secretario jurídico de Argelia, Daniel Felipe Imbachi.

El funcionario dijo que ven la zona de concentración de la guerrilla como una oportunidad para hacerse visibles, mostrar lo que han vivido por más de 40 años y para que el Estado colombiano traiga el desarrollo para la zona.

En el corregimiento de El Mango está el colegio Marco Fidel Suárez donde profesores y alumnos hasta hace dos años vivían entre la zozobra por los constantes enfrentamientos entre los grupos armados. Ellos también piden una explicación de la guerrilla.

"Ellos tienen que entender a la comunidad y nosotros también tenemos que entenderlos a ellos, por qué utilizaron las armas, qué querían con este conflicto, porque los más perjudicados fuimos nosotros sin tener nada que ver en el conflicto", dijo el profesor Henry Gaviria.

En Argelia actualmente hay una relativa tranquilidad ya que la guerrilla de un tiempo para acá cesó sus acciones violentas pero los pobladores recuerdan que en esta zona también está presente el Eln y algunas bandas criminales que están en el negocio de las drogas ilegales.

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