Proponen exonerar de impuesto predial a dueños de edificaciones que refuercen su estructura
La propuesta surge como respuesta al terremoto que recientemente afectó a varias ciudades del país.

De fondo: Imagen del Centro Administrativo Distrital (CAD) sede Ave Cra 30 #25 - 90 (crédito: Alcaldía de Bogotá) / Abajo a la derecha: Imagen ilustrativa de un ciudadano revisando sus cuentas (Crédito: Getty Images)

El proyecto presentado por el concejal por el Centro Democrático, Julián Uscátegui contempla dos beneficios tributarios para quienes refuercen estructuralmente sus inmuebles: el primero es una exención del 100% del impuesto de delineación urbana, el trámite que cobra el Distrito por expedir la licencia de construcción, para quienes soliciten específicamente una licencia en la modalidad de reforzamiento estructural. El segundo es un descuento progresivo en el impuesto predial unificado durante diez años para los predios que certifiquen haber culminado las obras, con un alivio del 70% en los primeros cinco años, decreciente hasta el 5% en el año diez.
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“En Bogotá no podemos esperar a que ocurra una tragedia para empezar a actuar. Por eso proponemos que quienes decidan reforzar estructuralmente sus viviendas para hacerlas más resistentes ante un sismo tengan beneficios tributarios. Queremos que al ciudadano que invierte en seguridad, el Distrito le quite peso tributario y le dé un incentivo para proteger su vida y su patrimonio”, dijo el concejal Julián Uscátegui.
La propuesta aplicaría a las edificaciones construidas antes de 2010, año en que entró en vigencia el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente, y que por tanto no fueron diseñadas bajo sus estándares actuales. Para acceder al beneficio, los predios deberán contar con un concepto técnico de vulnerabilidad sísmica y una memoria de reforzamiento, suscritos por un ingeniero civil matriculado. Adicionalmente, se dará prioridad a los inmuebles ubicados en zonas de amenaza sísmica alta, según la microzonificación sísmica de Bogotá, y a los predios residenciales de estratos 1, 2 y 3.
“El Reglamento NSR-10, vigente desde el Decreto Nacional 926 de 2010, es la norma que hoy exige que toda construcción nueva en Colombia sea sismorresistente. El problema es que buena parte del parque inmobiliario de Bogotá se construyó antes de esa norma, bajo estándares mucho más laxos. Esas son las edificaciones más vulnerables, y son precisamente las que hoy no tienen ningún incentivo económico para reforzarse”, agregó el cabildante.
El concejal agregó que un reforzamiento estructural puede tener un costo elevado para un propietario particular, razón por la cual el Distrito debe quitarle peso tributario a quien decide invertir en la seguridad de su edificación.

Maria Alejandra Uribe
Periodista egresada de la Universidad del Rosario. Estudiante de la especialización de Comunicación...




