Seis años de la tragedia en Tasajera: una explosión que transformó vidas
Aquella fatídica mañana de julio de 2020 dejó una huella imborrable en la vida de todos los afectados.


Hace exactamente seis años, el 6 de julio de 2020, la explosión de un camión cisterna cargado con 5.950 galones de gasolina dejó un saldo devastador: 45 muertos y 27 heridos. Desde entonces, la comunidad ha vivido en medio del dolor y la lucha constante por mejorar sus condiciones de vida.
Al conmemorar este nuevo aniversario, es inevitable para los residentes de Tasajera, ubicado a un costado de la carretera Troncal del Caribe, que comunica a Barranquilla con Santa Marta, recordar aquel fatídico día que dividió la historia del corregimiento en dos. Las imágenes del camión cisterna en llamas, consumiendo todo a su alrededor, siguen vivas en la memoria de sus habitantes.
Hoy varios de los sobrevivientes tratan de salir adelante a través de la educación como Mauricio José Martínez, que en ese momento tenía 26 años y presentó quemaduras en el 65 por ciento de su cuerpo, que resistió tres paros cardíacos y estuvo tres meses hospitalizado en un centro asistencial de Bogotá; hace tres años se graduó como técnico en Seguridad y Salud en el Trabajo.
En este día conmemorativo, los familiares de los fallecidos y los sobrevivientes se unen en una misa en honor a las víctimas. Luego, se dirigen al lugar donde se ha construido un homenaje, un recordatorio permanente de la tragedia que cambió la vida de Tasajera para siempre.
La tragedia
A primeras horas de la mañana de ese 6 de julio, en el corregimiento era tranquilidad hasta que se corrió la voz de un accidente ocurrido sobre la carretera Troncal del Caribe, vía entre Ciénaga y Santa Marta, del volcamiento de un carrotanque cargado con gasolina, al parecer, luego que el conductor sufriera un microsueño.
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De inmediato, centenares de habitantes llegaron al sitio en donde muchos de ellos, vieron la posibilidad de lograr una que otra pimpina del combustible para obtener algún recuso que les permitiera apaciguar en parte la grave situación económica que afrontaban en medio de la pandemia por el COVID-19.
Cuando muchos trataban de extraer el productor, uno de estos trató de desconectar la batería para hurtársela, pero esta soltó una chispa que produjo una conflagración, que en cuestiones de segundo produjo la explosión que dejó el saldo ya expuesto.
En el lugar seis personas murieron calcinadas por la explosión, mientas que las otras con quemaduras de gravedad fueron llevados a diferentes centros asistenciales de Santa Marta, Barranquilla, Valledupar y Bogotá.
A pesar de que el tiempo ha transcurrido, las necesidades y problemas para las familias de Tasajera siguen siendo apremiantes, especialmente en su mayoría para aquellos jóvenes, que en su momento, sin imaginarse lo que podría ocurrir; aprovecharon el vehículo volcado para extraer combustible, sin imaginar el peligro inminente que se avecinaba.
En medio de la adversidad, la esperanza sigue viva en el corazón de aquellos que sobrevivieron y en los familiares que lloran la pérdida de sus seres amados.




