Una universidad en Colombia logró la máxima calificación por su modelo financiero
La universidad UNAD asegura que a comparación del 27% de instituciones, es la única que no depende de recursos del estado.

Imagen de referencia. Foto: Getty Images / Sakorn Sukkasemsakorn

La Universidad Nacional Abierta y a Distancia recibió la calificación AAA/Estable de BRC Ratings - S&P Global, la máxima nota en capacidad de pago y solidez crediticia. Lo que quiere decir que la institución tiene la capacidad más fuerte para cumplir con sus obligaciones financieras.
Según el comunicado entregado por la universidad, la calificación fue otorgada tras evaluar aspectos como el crecimiento de los ingresos por servicios educativos, el control de gastos operativos, la expansión de sedes en distintas regiones del país, la diversificación de fuentes de financiamiento y la planeación financiera de largo plazo.
El informe también destaca que coincide con recientes hallazgos de la Contraloría General de la República, donde se afirma que la UNAD sería la única universidad pública del país que sostiene su funcionamiento mayoritariamente con recursos propios y no depende, en la misma proporción que otras instituciones, de transferencias del Gobierno Nacional.
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A su vez, cabe recordar que por medio de un estudio sobre la sostenibilidad financiera del Sistema Universitario Estatal (SUE), se identificó que varias universidades públicas han advertido sobre problemas presupuestales, déficits financieros y dificultades para ampliar cobertura académica.
Con esto, distintos rectores y estudiantes han insistido en la necesidad de reformar el sistema de financiación de la educación superior pública, argumentando que muchas instituciones operan con recursos limitados frente al crecimiento de estudiantes y costos administrativos.
¿Qué significa para la universidad y de qué va a servir?
Para el rector Jaime Leal Afanador, el reconocimiento financiero demuestra que una universidad pública puede mantener sostenibilidad económica sin apartarse de su función social.
“La educación pública, cuando se gestiona con innovación, transparencia y sostenibilidad, puede alcanzar la máxima confianza financiera sin renunciar a su misión social”, señaló Afanador.
Asimismo, el directivo expresó que la estabilidad financiera representa una garantía para estudiantes y egresados, ya que permite mantener continuidad institucional, invertir en tecnología y fortalecer servicios académicos. Según explicó, esto también impacta la percepción de los títulos profesionales en el mercado laboral.
La calificación AAA no se basó únicamente en resultados financieros. El informe dice que BRC Ratings evaluó elementos como el gobierno corporativo, la transparencia institucional, la rendición de cuentas, el manejo prudente del endeudamiento y la capacidad de adaptación del modelo educativo frente a cambios económicos y sociales.
Leonardo Urrego, jefe de la Oficina de Planeación de la universidad, explicó que el reconocimiento es el resultado de un proceso de fortalecimiento institucional desarrollado durante más de una década. Según indicó, desde 2011 la universidad ha mantenido un crecimiento progresivo basado en planeación financiera y reinversión de recursos.
Urrego también aclaró que el superávit reportado por la Contraloría, superior a 35 mil millones de pesos, no debe interpretarse como una utilidad empresarial, sino como capacidad institucional para reinvertir aquellos recursos en tecnología, laboratorios, infraestructura digital y permanencia estudiantil.
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Por su parte, Afanador aseguró que el reto es mantener la calidad de educación superior y mejorar mucho más los sistemas educativos en el país, fortaleciendo las alianzas con gobiernos y comunidades.
“La educación tiene esa gran ventaja, y más la educación de hoy, que es una educación que tiene que aliarse permanentemente con el territorio, con las comunidades, para propiciar en ellas desarrollo”, concluyó.




