Asamblea del Atlántico exige claridad sobre crisis de la ESE UNA
La interventora no asistió a debate de control político argumentando “inviabilidad jurídica”

Hospital Universitario Cari

Desde la Asamblea Departamental del Atlántico se escucharon voces de preocupación por los obstáculos que han tenido para acceder a información de la crisis administrativa y financiera que enfrenta el operador de la red hospitalaria del Atlántico ESE UNA.
Durante una sesión de control político que se centró en la crisis, los diputados dejaron constancia de la inasistencia de la gerente interventora, Maryury Díaz Céspedes, así como de la ausencia de respuestas al cuestionario técnico previamente enviado, considerado fundamental para conocer el estado financiero y operativo de la institución.
Según se indicó, la funcionaria argumentó una supuesta “inviabilidad jurídica” para comparecer ante la corporación, aunque manifestó su disposición de entregar la información por escrito en una fecha posterior. Esta situación generó preocupación entre los diputados, quienes insistieron en la necesidad de transparencia y acceso oportuno a los datos.
Lea también: Clausuran temporalmente restaurante en el aeropuerto Cortissoz por riesgos sanitarios
El presidente de la Asamblea, Estéfano González, anunció que se activarán mecanismos formales para obtener la información requerida. “Requeriremos mediante derecho de petición la información solicitada. La salud de los atlanticenses exige respuestas claras y decisiones responsables”, afirmó.
Durante el debate, los diputados coincidieron en la urgencia de adoptar medidas concretas para estabilizar la ESE UNA. Carlos Rojano dijo que es importante contar con información directa para dimensionar la magnitud de la crisis, mientras que Roberto Rodríguez recalcó que el control político requiere respuestas oportunas y de cara al departamento.
Lea también: Autoridades del Atlántico en “alerta” por posible llegada del fenómeno de El Niño: alistan medidas
Por su parte, Alfredo Varela advirtió que el manejo financiero de la entidad demanda correctivos inmediatos y planteó la necesidad de una articulación efectiva entre la Secretaría de Salud y la gerencia interventora para estructurar un plan de saneamiento integral.
La ESE UNA, actualmente intervenida por la Superintendencia de Salud, reportó durante el mes de marzo una reactivación progresiva de sus servicios, destacándose un aumento en la ocupación hospitalaria, que pasó del 33 % en el segundo semestre de 2025 al 81 %, gracias al fortalecimiento de las relaciones con las EPS.




