Deuda del Estado con el sector energético puede causar un apagón: alerta Acolgen
La asociación, el Consejo Gremial Nacional y el Comité Intergremial del Sector Energético advierten sobre posibles fallas en el suministro de electricidad en el país por falta de pago de subsidios. El aviso se suma a las advertencias que vienen haciendo los expertos sobre la falta de oferta.

Durante los últimos 30 años, las empresas generadoras han invertido más de 140 billones de pesos para garantizar que los colombianos cuenten con energía confiable. Hoy, el país necesita invertir entre 10 y 13 billones de pesos cada año para asegurar el suministro de energía en el futuro.| Foto: Getty Images / David Otalora

“La seguridad energética de Colombia está en grave riesgo” afirma Natalia Gutiérrez Jaramillo, presidente de Acolgen y del Consejo Gremial Nacional. Según la ejecutivo, la deuda que tiene el Estado colombiano con las empresas generadoras por concepto de subsidios asciende a $9.2 billones de pesos, lo que pone en riesgo el suministro de electricidad y gas natural.
¿Por qué el no pago del Estado a las empresas prestadoras genera un riesgo de apagón?
Natalia Gutiérrez Jaramillo, presidente de Acolgen y del Consejo Gremial Nacional en "Los Grandes Desafíos del Sector Eléctrico en Colombia". | Foto: Caracol Radio
Natalia Gutiérrez Jaramillo, presidente de Acolgen y del Consejo Gremial Nacional en "Los Grandes Desafíos del Sector Eléctrico en Colombia". | Foto: Caracol Radio
Cada mes a los colombianos les llega a sus casas las facturas con los cargos correspondientes al consumo de luz y gas. Según la ley, los estratos 1,2 y 3 deben recibir un beneficio económico del Estado para ayudarles con el pago de esos servicios. Así las cosas, las empresas “ponen” de su capital para suplir ese valor, que luego les es reembolsado por el Gobierno.
En la actualidad, sin embargo, el sector enfrenta presiones financieras derivadas del no giro de esos subsidios, que ya tienen un valor de $3,5 billones: $2,32 corresponden a energía eléctrica y $1,15 a gas natural, según Acolgen.
Además, la opción tarifaria presenta un pasivo de $2,2 billones; las deudas oficiales superan los $1,4 y la crisis de Air-e, intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos desde el 12 de septiembre de 2024, ya generó pérdidas por más de $2,1.
Este escenario, de acuerdo con el Comité Intergremial del Sector Energético, está ocasionando una restricción severa en la liquidez del sistema, limitando la capacidad de las empresas para operar, mantener la infraestructura y ejecutar inversiones necesarias para garantizar la continuidad y calidad del servicio.
“Colombia no se ha apagado gracias al esfuerzo sin precedentes de las empresas, que han tenido que endeudarse para garantizar el suministro a pesar de que los subsidios ya fueron entregados a los usuarios, y esos recursos siguen sin pagarse”, dice Camilo Sánchez Ortega, presidente de Andesco.
→ Esto advierten los especialistas: ¿Estamos en problemas? Así está el panorama energético en Colombia para 2026, según expertos
¿Qué hacer para resolver el problema?
A pesar de que desde los gremios se han planteado múltiples propuestas y alternativas, no se han concretado respuestas de fondo. “Hoy afrontamos un complejo escenario donde vemos aumentos en costos, reducción en ingresos y para rematar, deudas crecientes” indica José Camilo Manzur, presidente de Asocodis.
En ese sentido, asevera Alejandro Castañeda, presidente de ANDEG, “es fundamental que el Gobierno Nacional realice esos pagos para garantizar la continuidad en la prestación y se mitigue el riesgo sistémico”.
Ante este panorama, el sector hace un llamado urgente al Ejecutivo para que implemente un plan de choque financiero que permita restablecer el flujo de recursos. Asimismo, sugieren que entre las medidas prioritarias se incluya el desembolso inmediato de los dineros adeudados, la asunción de la opción tarifaria y una solución estructural a la situación de Air-e.
→Fiscalía imputará cargos a dos exinterventores de Air-e: esta es la razón
Aún con los pagos, el sistema enfrenta retos estructurales
A esta situación financiera se suma un panorama técnico cada vez más desafiante. En energía eléctrica, el operador del mercado viene advirtiendo desde hace meses que no existe suficiente oferta en firme para cubrir la demanda.
“El colchón de generación ya no suple los requerimientos de la nación. Según datos de XM, cerraremos 2026 con un déficit del -2 % y llegaremos a un alarmante -3.5 % en 2027. Sumando el panorama del gas, que todos conocemos, y una posibilidad de un fenómeno de El Niño a finales de este año, según las agencias internacionales, la seguridad energética de Colombia está en grave riesgo” afirma Gutiérrez.
Ahora bien, en materia de gas natural Acolgen habla de una caída del 57 % en las reservas en la última década y del 17 % en 2025. Estas cifras evidencian el deterioro estructural en las cuencas vitales que abastecen a las regiones.
Los análisis sectoriales advierten que escenarios de alto consumo, asociados a factores climáticos, aumentan en 53 % para 2026 la probabilidad de que el país se quede un mes sin gas y del 70 % para 2027.
Más información
De darse ese escenario, la amenaza de un racionamiento se elevaría significativamente, causando subidas en las tarifas y afectaciones en la competitividad nacional; aún más teniendo en cuenta la importancia de ese hidrocarburo para la generación de electricidad en contextos de escasez hídrica.
Por otro lado, los gremios expresaron su preocupación frente a las medidas implementadas por el presidente en el marco de la emergencia climática, como los decretos 0177, 0214 y 0242 de 2026, que, en su concepto, podrían afectar la confiabilidad de la matriz, trasladar cargas económicas adicionales a las empresas e impactar en los precios que asumen los ciudadanos.
“Es fundamental la adopción de decisiones que garanticen seguridad jurídica y estabilidad regulatoria, con reglas claras para la expansión de la oferta y el desarrollo de los proyectos que permitan una mayor importación en el corto plazo y consolidar el potencial de producción de recursos nacionales”, concluye Natalia Gutierrez.




