Santander y Camilo Torres: testimonios de su historia y muerte, tras posible hallazgo de sus restos
Se conocen voces desde Santander, región donde el sacerdote Camilo Torres murió en combate. Hablan de su vinculo con el departamento, datos sobre su muerte y sus restos.

Foto: Camilo Torres hablando con la ciudadanía. Twitter.
Bucaramanga
El anuncio que señala que existe evidencia sólida de que los restos hallados corresponderían a Camilo Torres Restrepo, vuelve a situar a Santander como un escenario central en la historia del sacerdote y sociólogo, quien murió en combate en esta región en 1966.
Andrés Parra, coordinador de Asuntos Internacionales de Colombia Humana en Bucaramanga, recordó que fue precisamente en Santander donde Camilo Torres desarrolló parte fundamental de su actividad política y social, y donde finalmente se incorporó al Ejército de Liberación Nacional.
“Santander no fue solo un territorio de paso, fue donde Camilo organizó, movilizó y tomó decisiones definitivas. Acá en Santander participó en varios mítines en la Universidad Industrial de Santander. Es aquí en esta región donde se incorpora al Ejército de Liberación Nacional y cae en San Vicente de Chucurí”, comentó.
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Parra, recordó que Camilo Torres decidió dedicar su vida a las causas sociales, inspirado en la teología de la liberación, una corriente que, según señaló, buscaba acercar la Iglesia a los pobres y a las luchas del pueblo. “Su principal convicción fue el amor al prójimo y la defensa de los más vulnerables”, afirmó.
Relatos sobre su muerte y aporte a la búsqueda de su cuerpo
Ivonne Suárez, profesora de la Universidad Industrial de Santander, directora del Archivo Oral de Memoria de las Víctimas y directora del Archivo General de la Nación, relató en entrevista con Caracol Radio, que pudo aportar al proceso de búsqueda de los restos de Camilo Torres, a partir de hechos concretos y de información histórica que fue reconstruyendo con los años, especialmente tras conocer la existencia de documentos clave que permanecían en poder de sectores militares.
La académica explicó que tomó conciencia de la posible ruta que siguió el cuerpo del sacerdote luego de una visita al Museo Militar, donde su entonces director (un general retirado, egresado de la Universidad Industrial de Santander), le mostró documentos personales que Camilo Torres llevaba consigo el día de su muerte. Entre ellos, mencionó un certificado de la Curia Arquidiocesana de Bogotá que lo acreditaba como miembro de la Iglesia, así como cartas escritas en francés, que permanecían guardadas como parte de los llamados “trofeos de guerra”.
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Según Suárez, ese momento fue determinante, pues evidenciaba que los militares que tuvieron acceso a esos objetos también debían conocer el destino final del cuerpo. A partir de ese hallazgo, Suárez comenzó a compartir esta información con distintas personas e investigadores interesados en la memoria histórica del conflicto. “Sin buscar protagonismo, sino con el objetivo de que esos datos contribuyeran a esclarecer la verdad”.
Según la entrevistada, gracias a ese cruce de información histórica y testimonios, la Unidad logró recuperar unos restos que fueron trasladados a medicina legal para su análisis e identificación. Por esta razón, insistió en que el anuncio oficial debe hacerse con rigor científico y responsabilidad histórica, dada la importancia simbólica de Camilo Torres para el país.
Restos de Camilo Torres no habrían permanecido en el lugar donde murió: según investigador social
También están quienes afirman que los restos de Camilo Torres no habrían permanecido en el lugar donde falleció, así lo señaló Wilson Rueda, escritor e investigador social y quien estuvo en la zona tras dos décadas de la muerte del sacerdote.
De acuerdo con Wilson Rueda, el sacerdote, sociólogo y figura del Ejército de Liberación Nacional (ELN), tuvo una presencia determinante en el departamento durante los años 1965 y 1966, especialmente en zonas como Bucaramanga, San Vicente de Chucurí y el Carmen de Chucurí, donde operaba la columna principal de esta guerrilla.
Rueda explicó que Torres murió el 15 de febrero de 1966 en un sector conocido como Patio Cemento, entonces perteneciente al corregimiento del Carmen de Chucurí. Sin embargo, considera poco probable que sus restos hayan permanecido en ese lugar. Según su análisis, la continua presencia del ELN en la zona durante varios años habría facilitado la recuperación del cuerpo, de haber sido enterrado allí, para convertirlo en un símbolo político de la organización.
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El investigador recordó que, dos décadas después de la muerte de Camilo Torres, participó en un acto conmemorativo en el sitio donde cayó abatido, donde existía únicamente un monumento en su memoria, mas no referencias a la presencia de sus restos. Monumento que, posteriormente, fue destruido con explosivos.
En cuanto a su paso por Santander, el investigador detalló que Camilo Torres permaneció durante varios meses en Bucaramanga, donde sostuvo contactos directos con estudiantes del Colegio Santander y de la Universidad Industrial de Santander, en una época en la que la organización política y armada se hacía de manera presencial. Estos encuentros fueron clave para su posterior traslado a las zonas rurales de San Vicente de Chucurí, donde finalmente se incorporó a la estructura guerrillera.



