Desde los municipios de Socha y Tasco, rechazan solicitudes de los campesinos parameros en el paro
Defensores del agua piden mantener las normas ambientales y advierten riesgos de eliminar las protecciones de los páramos

Quienes defienden los páramos del departamento, no están de acuerdo que se pida derogar resoluciones que los protegen. Foto | Caracol Radio

Tunja
Después de cinco días del paro campesino paramero, que tiene como punto de concentración la llamada Curva de la Zanahoria entre Ventaquemada y Tunja, empiezan a surgir voces en contra frente a las solicitudes de los manifestantes. La más crucial: la derogación de resoluciones que delimitan y categorizan como reserva forestal al páramo de El Cocuy. Colectivos ambientales no están de acuerdo en que se acceda a esta petición, porque quedaría el páramo sin protección.
Lina Arismendy, vocera del colectivo Resistencia y Lucha por el Agua de Socha, afirmó en Caracol Radio: «nosotros vemos estas solicitudes como un golpe a las organizaciones que defienden el agua y el territorio. Son unas solicitudes descabelladas, no pueden decir que tumben resoluciones que protegen los ecosistemas estratégicos».
Arismendy agregó: «estamos de acuerdo con la reconversión, con que se haga una transición energética, respetamos el derecho de los trabajadores mineros que son nuestros hermanos, nuestros familiares, los respetamos. Pero creo que sí es momento de hacer un cambio, estamos pasando por un cambio a nivel mundial y no puede ser que nosotros nos quedemos atrás», refiriéndose también a que no se pueden permitir actividades extractivas en zona de páramo.
Sin embargo, aclaró que, por ejemplo, en el caso del páramo de Pisba, que además no está delimitado, no se está abriendo la frontera agrícola y que por el contrario allí se ha avanzado en su recuperación, caso contrario a lo que según Lina, no pasa en El Cocuy: «tiene cantidades de pinos maderables, cantidades de ovejas y caballos, entonces lo que él quiere es tener actividad extractivista en el páramo», advierte sobre el presidente de la Federación de Parameros del Nororiente Colombiano, Roberto Arango.
Por su parte, Mauricio Reyes, vocero de la Asociación de Acueductos Comunitarios de Tasco (Asoacctasco) e integrante de la Veeduría Ciudadana Ambiental, expresó en Caracol Radio: «la posición de nosotros es totalmente contraria a la que están tratando en las mesas de diálogo o lo que están pidiendo la Federación de Parameros».
Reyes añadió: «llevamos 30 años luchando por la defensa del páramo de Pisba y sería un absurdo después de tanto tiempo echar un reversazo, para que entonces a partir de ahora empezara a pedirle al Gobierno que derogue leyes, que derogue resoluciones, para que el páramo quede libre y, quienes han venido haciendo el daño por tanto tiempo, pues queden con la total libertad para seguir acabando con el ecosistema».
También señaló: «rechazamos la posición del representante de la Federación porque no nos representan, no representan nuestros intereses. Hay intereses personales, particulares porque son grandes cuidadores de ovejas y de ganado en la zona, y él siempre ha velado por sus intereses, no por los intereses de toda la comunidad que realmente queremos que protejan los páramos».
Ambos líderes coincidieron en que se debe mantener la protección de los páramos y garantizar que cualquier cambio normativo se discuta con las comunidades que habitan y cuidan estos ecosistemas.




