Mourao, el polémico general que será vicepresidente de Bolsonaro

Fue durante la campaña el candidato a vicepresidente con más titulares en la prensa.

Hamilton Mourao /

El controvertido general retirado del Ejército Hamilton Mourao, elegido como vicepresidente de Brasil en la fórmula liderada por el ultraderechista Jair Bolsonaro, es, así como el futuro mandatario, militar, defensor de una línea política conservadora dura y polémico.

Mourao fue durante la campaña el candidato a vicepresidente con más titulares en la prensa debido a sus polémicas declaraciones, como en las que dijo que las familias "sin padre ni abuelo" y solo con "madre y abuela" son una "fábrica de elementos desajustados", que levantaron ampollas en una sociedad brasileña en las que muchas familias no cuentan con figura paterna.

Natural de Porto Alegre, la capital más meridional de Brasil, el general retirado, que ingresó en el Ejército en 1972, donde se graduó en artillería en 1975, comparte con su compañero de fórmula la nostalgia por la dictadura militar brasileña (1964-1985) que ambos defendieron.

Mourao, por su estrecha vinculación con estos años de excepción en Brasil, fue recientemente acusado por el cantante Geraldo Azevedo de haber sido uno de los militares que le torturó en la dictadura, una afirmación que repitió el candidato socialista Fernando Haddad en un acto de su campaña.

Azevedo tuvo que rectificar debido a que, en un comunicado, Mourao respondió que en 1969, cuando el artista sufrió torturas, era tan sólo estudiante del Colegio Militar de Porto Alegre y tenía 16 años, y anunció medidas legales por "declaración difamatoria".

El general retirado, que estuvo destinado en Angola y Venezuela durante su carrera militar, también se mostró a favor, en medio del juicio político que concluyó con la destitución de la entonces presidenta Dilma Rousseff en 2016, de una "intervención militar" en caso de que el "caos" se instalase en Brasil.

Si las instituciones no resuelven los problemas, entonces "nosotros deberemos imponerlas", dijo en aquel momento, en el que el país vivía una intensa crisis social y política, en referencia al papel que le cabría a las Fuerzas Armadas.

Al igual que su jefe político y compañero de fórmula, Mourao ha mostrado admiración pública por el coronel Carlos Brillante Ustra, uno de los mayores símbolos de la represión y la tortura durante la dictadura militar.

El general fue retirado en 2015 del Comando Militar del Sur (CMS), con sede en Porto Alegre, precisamente por hacer apología a la actuación del coronel Brilhante Ustra, y continuó con su servicio al Ejército como secretario de Economía y Finanzas de la entidad, para pasar definitivamente a la reserva en febrero de este año.

También en 2018 se afilió a su actual formación, el inexpresivo Partido Renovador Laborista Brasileño (PRTB).

Al dar inicio a su polémico camino hacia la vicepresidencia, Morao, perteneciente a organizaciones masónicas, dijo en su primer acto como compañero de fórmula de Bolsonaro que el pueblo brasileño "heredó la cultura de privilegios de los ibéricos, la indolencia de los indígenas y la malicia de los africanos".

Una postura calificada de racista en la que el general viudo reincidió cuando, al desembarcar en el aeropuerto en el que esperaban sus hijos y uno de sus nietos, Mourao, de raíces indígenas, dijo a la prensa sobre su nieto que es "un chico bonito, mírenlo ahí: blanqueo de raza".

El vicepresidente electo de Brasil no fue la primera opción para Bolsonaro y su equipo, quienes antes tantearon al senador Magno Malta, pastor de una iglesia evangelista; a la abogada Janaína Paschoal, una de las impulsoras del proceso de destitución de Rousseff; y al astronauta Marcos Pontes, único brasileño que participó en operaciones espaciales de la NASA.

Asimismo, coquetearon con el empresario Luiz Philippe de Orleans y Braganza, miembro de la antigua familia imperial brasileña y conocido como "el príncipe", sobre quien Bolsonaro dijo que podría ser su ministro de Relaciones Exteriores.

Finalmente capitán de la reserva terminó apostando por el general Mourao como candidato a vicepresidente para reforzar el talante militar de su programa político.

Antes de firmar la alianza con el presidente electo, su ahora segundo, tuvo también declaraciones críticas para con su superior en una entrevista en la que enfatizó el radicalismo de los seguidores de Bolsonaro. "Hay un cierto radicalismo en las ideas", afirmó entonces el general sobre el capitán.

 

 

 

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