María Ángela Crane, proyecto “Semillas de Paz”
“Cuando empezamos aplanear nuestro campo de verano imaginamos que a futuro marcara la diferencia este proyecto; necesitábamos algo disruptivo y ahí nació ‘Semillas de paz’, afirmó María Ángela.

Esta joven artista plástica de 33 años dejó la comodidad de su casa en Bogotá para idear un proyecto que permitiera a los jóvenes que crecieron en zonas de conflicto generar espacios de convivencia y reconciliación por medio del deporte, el arte, la música y el cuidado ambiental.
Su iniciativa más impactante y destacada fue la de crear una granada como figura representativa de la guerra y que en su interior, en vez de explosivos y metralla tuviera tierra fértil y semillas, como señal de que es posible sembrar reconciliación en estos territorios afectados por el conflicto.
“Cuando empezamos aplanear nuestro campo de verano imaginamos que a futuro marcara la diferencia este proyecto; necesitábamos algo disruptivo y ahí nació ‘Semillas de paz’, que busca darles visibilidad a jóvenes en todo el país. No es un tema político, no es una ONG, se trata de darles herramientas a los jóvenes para que sean ellos los que lleven el mensaje de reconciliació.
El tema de la granada lleva un mensaje muy fuerte, porque esa tierra la cargaron ellos durante una caminata muy larga y pesada luego de la cual soltaron la carga que significó el conflicto y en esa tierra sembraron unas semillas.
Esta tierra que va por dentro de las granadas viene de San Carlos (Antioquia), uno de los lugares del país que estuvo más afectado por la siembra de minas y que ya está libre de esos artefactos, gracias al trabajo de la comunidad. Entonces, al romper la granada, se rompen los estigmas de la guerra y se libera la tierra fértil para sembrar la paz y la esperanza”.
La iniciativa comenzó en junio de 2017 en el municipio de San Carlos (Antioquia). Allí se realizó el Primer Encuentro de Jóvenes por la Reconciliación, al cual asistieron 65 víctimas del conflicto armado entre 12 y 18 años. Para el evento se convocaron adolescentes de Medellín, San Carlos, Bojayá, Quibdó, Turbo y Apartadó; quienes posteriormente fueron seleccionados por su perfil de liderazgo.
El objetivo del encuentro fue fortalecer las capacidades de liderazgo de los asistentes y empoderarlos hacia la creación de proyectos de paz dentro de sus comunidades por medio de talleres de memoria y reconciliación. Las actividades de formación estuvieron a cargo de la Asociación Santa Cruz y más de 30 voluntarios universitarios; de allí surgieron cinco iniciativas que se están replicando en varias zonas de conflicto con cada vez más asistentes y voluntarios:
Cuidado del medio ambiente (Medellín)
Los jóvenes de las comunas 3 y 13 emprendieron la tarea de recuperar las zonas verdes de su sector y se capacitaron en reciclaje para luego compartir su conocimiento.
Reconciliar a la comunidad (San Carlos)
Para lograr este objetivo se formaron tres grupos de jóvenes . Un grupo está encargado de realizar las jornadas de perdón que consisten en reunir a las familias víctimas de la guerra para que por medio de la reflexión se llegue a la reconciliación. Se prevé crear un Jardín de Paz para que cada uno de los más de 30 hogares que participan en el programa siembre un árbol como símbolo y compromiso de perdón.
Resignificación de los espacios de guerra (Bojayá)
La huella que dejó la guerra en los espacios públicos del municipio hizo que estos se tornaran solos, grises y se convirtieran en zonas para la drogadicción y la violencia. Los jóvenes de ‘Semillas de Paz’ comenzaron la recuperación de estos lugares, iniciando con jornadas de limpieza, siembra de plantas, realización de murales y más actividades que devolvieron la confianza, el color y la recuperación de los mismos.
Deporte y Danza para el diálogo (Quibdó)
Esta semilla de paz consiste en dos temas: uno son los talleres de danza por parte de las niñas y el otro el torneo de futbol ‘Rompiendo barreras’ con niños de cuatro barrios afectados por el conflicto armado.
Hacer parte de la solución (Apartadó y Turbo)
Los integrantes de ‘Semillas de Paz’ en alianza con jóvenes líderes locales convocaron a más de 30 adolescentes para realizar la jornada de limpieza, reciclaje y siembra de 300 árboles a la orilla del rio Apartadó con el fin de hacerle frente al desbordamiento sufrido en épocas de lluvia.




