Los compromisos entre Gobierno y Eln para el cese bilateral al fuego
La medida empezará a operar desde este domingo y tendrá una duración de tres meses con la posibilidad de prórroga.

(Colprensa)

Todo está listo para que el cese al fuego bilateral y temporal que acordaron las delegaciones de paz del Gobierno y del Eln entre en operación este domingo bajo unas reglas que se pactaron y que se deben cumplir milimétricamente para que se pueda disminuir el conflicto en algunas regiones del país.
Lo primero que hay que decir es que su vigencia será desde el 1 de octubre hasta el 9 de enero del próximo año y que pocos días antes de terminar el periodo, se hará una evaluación general para estudiar la posibilidad de ampliarlo con el objetivo de que se puedan hacer las elecciones del 2018 tranquilamente. Ello dependerá de que los compromisos se hayan cumplido.
Como siempre ocurre en este tipo de medidas, habrá una veeduría y verificación que este caso será aplicada por la Iglesia Católica a través de las parroquias de los municipios en donde históricamente ha hecho presencia el Eln e integrantes de la ONU, aproximadamente 50, que participaron en el Mecanismo de Monitoreo y Verificación del proceso con las Farc. Tendrá tres instancias: una nacional, unas regionales y locales.
La idea es que a través de esta veeduría se puedan generar alertas para prevenir incidentes que pongan en riesgo la continuidad del cese al fuego bilateral.
1. Suspenderán la privación de la libertad (secuestro) de los ciudadanos nacionales y extranjeros.
2. Suspenderán todos los sabotajes contra la infraestructura del país, en particular a los oleoductos.
3. Avanzar en el programa piloto de desminado humanitario.
4. Suspender el enrolamiento de menores en sus filas.
1. Fortalecer la eficiencia de los sistemas de alertas tempranas para proteger a los líderes sociales y defensores de derechos humanos.
2. Mejorar las condiciones humanitarias para los reclusos militantes del ELN en las cárceles colombianas.
3. Aplicación inmediata de las normas relacionadas con la despenalización de la protesta social.
Juan Camilo Restrepo, jefe de la delegación de paz del Gobierno, ha reiterado en varias oportunidades que, por ejemplo, este cese no será una recordación del Caguán en donde hubo una zona de despeje a donde la Fuerza Pública no podía ingresar. No habrá sitios vedados para el Ejército, la Policía y la institucionalidad.
Otra diferencia fundamental es que a diferencia del proceso de las Farc, este cese no será un punto final, sino el de partida para disminuir el conflicto en el país y para generar medidas humanitarias que permitan ir avanzando prontamente en la agenda que está pactada entre las partes.
Aunque el Eln es una organización federada con vocería propia en cada uno de sus frentes, desde Quito, Ecuador, los negociadores de esa guerrilla han manifestado que hay cohesión y que la medida se cumplirá a cabalidad.




