¿Es bueno o malo tener tres ex presidentes metidos en el plebiscito?
Desde la academia los consideran valiosos politicamente pero perjudiciales para el proceso de paz en general.

(Caracol Radio con fotos de Colprensa)

En Caracol Radio quisimos consultar con expertos en marketing político sobre la influencia que pueden llegar a tener tres ex mandatarios en la refrendación de los acuerdos y como su presencia puede afectar positiva o negativamente el debate sobre la negociación de paz.
Cesar Gaviria, Álvaro Uribe y Andrés Pastrana hacen parte de las campañas del Sí y el No y son en este momento los alfiles del gobierno y la oposición.
Las conclusiones van en el mismo camino señalando que son muy buenos para los partidos pues movilizan votos y generan opinión pero perjudiciales para el debate dado que se relaciona la paz con la imagen de los mismos y eso distorsiona la realidad de los acuerdos de La Habana.
“Hay beneficios y dificultades, son movilizadores de opinión pública y de votos pero es un error ligarlos con el Sí o el No, ellos tienen un pasado y una imagen que puede jugar en contra del acuerdo de paz… Las personas tienen una mala imagen de la gestión de los ex presidentes y eso es de cuidado, sin embargo ellos conocen el manejo de las elecciones, la maquinaria en las regiones, son muy hábiles y por eso son indispensables para las dos campañas …Esta campaña va estar definida por la maquinaria y los expresidentes serán fundamentales para movilizar alcaldes y gobernadores, medios de comunicación entre otros aspectos”, señaló Angie Katherine González coordinadora del programa de especialización en marketing político de la Universidad Externado de Colombia.
“Es bueno y es malo… esta es una decisión fundamental para el país y es necesario que los partidos tradicionales participen pero lo malo es que el debate se vuelve partidista y sectario y esta decisión no es de partidos y de expresidentes, es un proceso ciudadano… El que participen hace difícil desmarcar la paz de los partidos o de las figuras tradicionales y lo que se busca es que haya voto de opinión y participación consiente de la gente en el plebiscito”, dijo Cesar Rodríguez, de DeJusticia.
“Los expresidentes son buenos para los partidos políticos pues despiertan el fervor de los militantes de sus colectividades y eso les conviene de cara a las elecciones que se avecinan… pero tiene un efecto nefasto porque vicia el proceso y los mensajes persuasivos por su radicalización, así como van están polarizando la opinión pública y generan desinformación y apatía frente al proceso”, manifestó Carlos Arias, docente de maestría en comunicación política del Externado.
Coinciden en que además del plebiscito, el dos de octubre están en juego las candidaturas presidenciales de 2018.




