Si volvemos a los fletes controlados estamos muertos: Consejo de Competitividad
Rosario Córdoba aseguró que los costos del transporte interno en Colombia son los más altos de la región y los menos productivos.

(Colprensa/Archivo)

Un llamado para que el Gobierno Nacional no ceda a las presiones de los camioneros que completan 30 días en paro lanzó el Consejo Privado de Competitividad.
Rosario Córdoba, presidenta de la organización, sostuvo que frente al anuncio que hizo el Ejecutivo de revisar el sistema de costos eficientes lo importante es que no se dé marcha atrás frente a la libre competencia y se vuelva al esquema del régimen controlado, al que señaló también se ha opuesto la Superintendencia de Industria y Comercio.
“Si es para controlar estamos muertos, porque un país donde no opera la libre competencia es un país que está condenado porque si no hay competencia jamás habrá mejoras de productividad ni incentivos para ser más eficientes”, precisó la economista.
Para Córdoba Garcés de la decisión que tome el Gobierno no solo depende que Colombia en el escenario internacional sea un país competitivo, sino también la posibilidad de “hacer un postconflicto exitoso”.
“Los puntos que se están negociando son los mismos puntos que llevamos negociando hace más de 20 años y con esos mismos puntos hemos tenido un paro camionero cada 15 meses. Lo que hemos logrado es tener un sector de transporte y una economía no competitiva, con los costos de transporte interno más altos de América Latina por encima de México, Brasil, Chile, y con una productividad muy baja. En Colombia necesitamos 8 trabajadores para hacer lo que un trabajador hace en EE.UU.”.
Al hacer la radiografía en cifras de lo que está pasando con el transporte de carga en Colombia, Córdoba aseguró que solo el 57% de los productos llega en buenas condiciones y a tiempo a su destino final. El otro 33% se pierde.
Por último señaló que otra de las consecuencias negativas para el país si se cede a las pretensiones de los transportadores de carga se traduciría en una lectura negativa a las aspiraciones de Colombia de hacer parte de la OCDE.




