Dónde está la bolita

Sangrar como si nada

Obligarnos a pedir una toalla como si pidiéramos un pase de cocaína.

Se terminó la Copa América y con ella la obligación de ver el comercial de tampones que salía en el primer y segundo tiempo y que arranca diciendo “siéntete como si nada”, refiriéndose a esos días en los que las mujeres sentimos que un alter ego hipersensible y vulnerable reemplaza nuestra personalidad habitual, esos en que los senos y el vientre se nos inflaman y duelen constantemente haciendo de las sacudidas de un viaje en carro una tortura importante, días en que las ideas fluyen lentas o en desorden, pero sobre todo, días en que entre nuestras piernas corre abundante sangre roja, espesa y caliente que sin importar si se usa tampón o toalla, son imposibles de ignorar pues ambas cosas crean un bultito importante entre las piernas con el que no, no estamos acostumbradas a caminar como para sentirnos como si nada.

Como el comercial desarrolla su pedagogía citando el hermoso día en que nos pusimos unos tacones por primera vez para compararlo con el proceso de error/ensayo a seguir hasta tener un tampón entre las piernas y no sentir nada, vale la pena agregar que eso de andar en puntas de pie por la vida tampoco se siente como si nada, que hace verdaderamente imposible correr a una velocidad decente, que convierte las calles empedradas de tu Villedeleyva en un campo de pruebas y las escaleras empinadas en todo un reto a superar.

Es un poco raro comparar los retos que debe superar un pie con los retos que debe superar una vagina. Quedan en lugares bien diferentes y sus tareas cotidianas no son las mismas.

Ahora bien, como para colmo de sabidurías publicitarias para productos femeninos el comercial concluye diciendo “evoluciona”, vale la pena agregar que nada es más troglodita que fomentar esa idea de que no nos está pasando nada durante la menstruación obligándonos a sentirnos mal si se nota mucho que estamos en “esos días”, a pedirnos y pasarnos las toallas higiénicas en la oficina como si estuviéramos negociando un pase de cocaína.

Evolucionar es poder hablar abiertamente con hombres y mujeres lo que nos está sucediendo durante esos días, lo cual es nada menos que el proceso biológico mediante el cual las mujeres somos capaces de dar vida, el cual por supuesto implica sangrar sangre roja como la que sangran las mujeres y no ese liquidito azul ridículo que parece orines de hadas.

¿Siéntete como si nada? ¿En serio?

Pd: A las interesadas en sangrar como si nada de verdad, es decir interactuando con su sangre y de paso ahorrándole al planeta todo el precio ecológico de andar botando tampones y toallas por ahí, les recomiendo probar la copa menstrual que ya hace rato se consigue muy fácil en todo el país.

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