Defensoría advierte desnutrición en 165 niños indígenas del Meta, Vichada y Guanía

De 243 niños y niñas evaluados en la región de la Orinoquía, 165 padecen enfermedades asociadas a este fenómeno.

El 68% de los niños y niñas indígenas de las comunidades Sikuani, Jiw, Piapocos y Nukak, de las zonas más apartadas de los departamentos de Meta, Vichada y Guaviare, padecen desnutrición severa y múltiples enfermedades asociadas a la desnutrición, según constató una misión humanitaria de la Defensoría del Pueblo.

Las misiones humanitarias adelantadas por el organismo de control para los derechos humanos en Colombia, con el acompañamiento de nutricionistas y médicos adscritos a las entidades municipales y departamentales, permitieron valorar el estado nutricional de 243 niños y niñas, de los cuales, 165 padecen enfermedades asociadas a este fenómeno presente en otras regiones del país como el departamento de La Guajira.

Los menores de edad habitan en los resguardos y asentamientos de Puerto Concordia y Mapiripán (Meta), San José del Guaviare (Guaviare) y Cumaribo (Vichada), y pertenecen a las comunidades indígenas de las etnias Sikuani (44%), Piapocos (21%) Jiw (30%) y Nukak (5%).

Para la Defensoría resulta preocupante que la mitad de los niños evaluados no estaban vinculados a ninguna EPS, situación agravada por el hecho de que el 30% no cuenta con un registro civil que lo identifique.

Esta problemática se asocia a una carencia de alimentos y una dieta adecuada, tiene relación con enfermedades por parasitosis y problemas de saneamiento básico.

De acuerdo con los hallazgos, las enormes distancias entre los centros urbanos y los asentamientos indígenas, la escasez de vías y medios de transporte, sumado a la falta de presencia de las EPS y su personal médico hasta los resguardos, agravan el panorama de las etnias, en particular de los niños y niñas.

Las comunidades afirman que cuando solicitan una ambulancia para recoger a las personas enfermas de gravedad nunca llega, y que las brigadas de salud esporádicas se limitan a la vacunación, dejando de lado temas relacionados con la higiene oral y la desparasitación.

La falta de agua potable, hábitos inadecuados de aseo personal, problemas de higiene con los utensilios de uso doméstico, inadecuada manipulación de los alimentos y deficiente manejo de los desechos, circunstancias que contribuyen a la propagación de malestares gastrointestinales como la diarrea, así como de infecciones en la piel que afectan de manera directa a los niños y niñas menores de 5 años.

Varios casos de muertes de menores de cinco años de edad que no son reportados a las autoridades, son algunas de las denuncias realizadas por los líderes de los resguardos a la Defensoría del Pueblo.

La muerte de varios niños dentro de las comunidades, se genera según lo reportado por las comunidades indígenas, ante la imposibilidad de recibir atención por parte de las EPS que operan en Vichada (Mallamas y Comfamiliar).

Además de requerir la intervención del Ministerio de Salud, del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y de los organismos encargados de auditar la labor de los prestadores de salud en esa zona, la Defensoría del Pueblo solicitó el concurso de la Registraduría Nacional del Estado Civil.

Lo anterior para que realice jornadas de documentación y registro en las diferentes comunidades, se precise la situación de estos niños y a partir de allí se articulen los programas estatales encaminados a garantizar los derechos fundamentales de la población infantil en los resguardos de estas apartadas regiones del territorio nacional.

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