30 años toma palacio de justicia

No pediré perdón por mis decisiones durante la toma del Palacio: Noemí Sanín

A través de una carta pública la exministra de Comunicaciones de Belisario Betancur, Noemí Sanín, aseguró que actúo apagada la ley y que todas sus decisiones durante la toma y retoma del palacio de justicia en 1985, fueron bajo la premisa de tratar de proteger a los civiles.

“Me preguntan si voy a pedir perdón. Sin soberbia alguna, ratifico que no. No lo haré. Sería fácil hacerlo; se me recomienda como conveniente., ¿Por qué no pido perdón? porque una y otra y vez analizo mi conducta, no encuentro en mi memoria, ni en los más profundos y exigentes resquicios de mi conciencia, y menos en mi razón, motivo alguno para hacerlo. Sería un acto de retórica, quizá políticamente correcto, pero para mí, carente de sentido”, aseguró Sanín

La exministra a quien se le ha señalado de interponerse al cubrimiento de la prensa durante ese 5 y 6 de noviembre, manifestó que “actué bajo la estricta y firme condición de que mi primera obligación era la de coadyuvar a salvar las vidas de quienes se encontraban en el palacio de Justicia bajo cualquier título o circunstancia. Paralelamente, actué según lo juré el día de mi posesión como Ministra de Comunicaciones es decir, acorde con la Constitución y las leyes vigentes al momento, con la mira puesta en la preservación de la democracia, tan gravemente amenazada como lo fue por el terrorismo y el narcotráfico”.

Finalmente Noemí Sanín asegura que solo se volverá a referir a estos hechos cuando la justicia la requiera.

“He decidido que a partir de hoy, solo atenderé los requerimientos que en materia judicial se me formulen, con el rigor y el compromiso que la búsqueda de la verdad de los trágicos hechos del Palacio de Justicia exigen y ameritan”, explicó.

CARTA COMPLETA:

Al cumplirse 30 años de la fatídica toma, por parte del M19, del PALACIO DE JUSTICIA, una vez más, hago llegar mi solidaridad y dolor a todas las víctimas, y muy principalmente a aquellas que no han encontrado respuesta sobre la vida o muerte de sus seres queridos. Las peores expresiones de la tortura son la desaparición, las preguntas sin respuesta, las contradicciones y el silencio. Ojalá todos pudiéramos poner la verdad que tenemos, para contribuir a mitigar ese dolor, que es testimonio de vergüenza para nuestra sociedad.

Me preguntan si voy a pedir perdón. Sin soberbia alguna, ratifico que no. No lo haré. Sería fácil hacerlo; se me recomienda como conveniente., ¿Por qué no pido perdón? porque una y otra y vez analizo mi conducta, no encuentro en mi memoria, ni en los más profundos y exigentes resquicios de mi conciencia, y menos en mi razón, motivo alguno para hacerlo. Sería un acto de retórica, quizá políticamente correcto, pero para mí, carente de sentido.

Reitero que durante aquellos nefastos 5 y 6 de noviembre de 1985 actué bajo la estricta y firme condición de que mi primera obligación era la de coadyuvar a salvar las vidas de quienes se encontraban en el palacio de justicia bajo cualquier título o circunstancia. Paralelamente, actué según lo juré el día de mi posesión como Ministra de Comunicaciones es decir, acorde con la constitución y las leyes vigentes al momento, con la mira puesta en la preservación de la democracia, tan gravemente amenazada como lo fue por el terrorismo y el narcotráfico.

Agradezco a los muchos periodistas que me han ofrecido su colaboración para continuar informando lo que llevo treinta años explicando a la justicia y a los medios de comunicación en torno al más doloroso e imborrable episodio de nuestra historia.

He decidido que a partir de hoy, solo atenderé los requerimientos que en materia judicial se me formulen, con el rigor y el compromiso que la búsqueda de la verdad de los trágicos hechos del Palacio de Justicia exige y ameritan.

Hablo en primera persona, porque es una decisión personal y no quiero con ella comprometer a ninguno de mis colegas de entonces.

Muchas gracias,

Noemi Sanin

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