Metales nutritivos

Después del hierro es el metal más abundante en los seres vivos. Aproximadamente el 10% de nuestras proteínas se unen con este metal para funcionar. Es esencial para que a partir del ADN se fabrique el ARN y la célula produzca proteínas. Interviene en los procesos cerebrales del aprendizaje. Presente en carne de res, langosta, cangrejo, marañones, garbanzos, entre otros.

Hay de 1.4 a 2.1 miligramos de cobre por kg de masa corporal. Cumple la función del hierro en la sangre de algunos moluscos y artrópodos, por lo que esta es azul y no roja. Permite transferir la energía de los nutrientes a moléculas que las células usan fácilmente. Además, elimina agentes tóxicos. El hígado, las semillas de girasol, las aceitunas, el aguacate y los marañones son alimentos ricos en cobre.

Es imprescindible para el funcionamiento de cuatro proteínas en todos los mamíferos, incluidos los humanos. Ellas permiten metabolizar el azufre, los medicamentos y los ácidos nucleicos presentes en los alimentos. Grandes cantidades de molibdeno evitan el uso del cobre en las células. Metal presente en el hígado de res y cerdo, huevo, semillas de girasol y harina de trigo.

Es indispensable para vivir: hace parte de la hemoglobina que en tus glóbulos rojos transporta el oxígeno del aire que respiras a cada célula de tu cuerpo. En los adultos sanos el hierro corporal total es de unos 2 a 4 gramos. El hígado, las otras, los granos, los cereales fortificados, las semillas de calabaza y la espinaca son alimentos ricos en hierro.

Estabiliza la estructura del ADN y ARN, esenciales para que las células produzcan proteínas. Gracias a él se forman neurotransmisores y los músculos pueden funcionar correctamente. Sin él no funcionan las moléculas que usa la célula para obtener energía. Granos, germinados, cereales y frutos secos son ricos en magnesio.

Después del hierro es el metal más abundante en los seres vivos. Aproximadamente el 10% de nuestras proteínas se unen con este metal para funcionar. Es esencial para que a partir del ADN se fabrique el ARN y la célula produzca proteínas. Interviene en los procesos cerebrales del aprendizaje. Presente en carne de res, langosta, cangrejo, marañones, garbanzos, entre otros.

Hay de 1.4 a 2.1 miligramos de cobre por kg de masa corporal. Cumple la función del hierro en la sangre de algunos moluscos y artrópodos, por lo que esta es azul y no roja. Permite transferir la energía de los nutrientes a moléculas que las células usan fácilmente. Además, elimina agentes tóxicos. El hígado, las semillas de girasol, las aceitunas, el aguacate y los marañones son alimentos ricos en cobre.

Es imprescindible para el funcionamiento de cuatro proteínas en todos los mamíferos, incluidos los humanos. Ellas permiten metabolizar el azufre, los medicamentos y los ácidos nucleicos presentes en los alimentos. Grandes cantidades de molibdeno evitan el uso del cobre en las células. Metal presente en el hígado de res y cerdo, huevo, semillas de girasol y harina de trigo.

Es indispensable para vivir: hace parte de la hemoglobina que en tus glóbulos rojos transporta el oxígeno del aire que respiras a cada célula de tu cuerpo. En los adultos sanos el hierro corporal total es de unos 2 a 4 gramos. El hígado, las otras, los granos, los cereales fortificados, las semillas de calabaza y la espinaca son alimentos ricos en hierro.

Estabiliza la estructura del ADN y ARN, esenciales para que las células produzcan proteínas. Gracias a él se forman neurotransmisores y los músculos pueden funcionar correctamente. Sin él no funcionan las moléculas que usa la célula para obtener energía. Granos, germinados, cereales y frutos secos son ricos en magnesio.




