Nuevamente dinamitan oleoducto Caño Limón en Arauca
La tarde del viernes, el oleoducto Caño Limón Coveñas, sufrió una voladura a la altura de la vereda San Rafael Arauquita


A ocho se elevan los atentados que la guerrilla del Eln ha consumado contra la infraestructura del Oleoducto Caño Limón Coveñas y el sistema de transporte de crudo del Oleoducto Bicentenario de Colombia en los últimos días en territorio de los departamentos de Arauca, Boyacá y Norte de Santander
La tarde del viernes, el oleoducto Caño Limón Coveñas, sufrió una voladura a la altura de la vereda San Rafael, jurisdicción del municipio de Arauquita, kilómetro 43 más 900 metros, lo que motivó a la suspensión de bombeo de crudo, siendo ya cinco los consumados en el departamento de Arauca
En un comunicado a la opinión pública, el Frente de Guerra Oriental, Comandante en Jefe Manuel Velásquez Castaño del Ejército de Liberación Nacional Eln, relacionó las acciones adelantadas en los últimos días en el departamento de Arauca y el municipio boyacense de Cubará, en cumplimiento de sus 50 años de vida y lucha guerrillera
La comunicación que trascendió a los medios de comunicación hace señalamientos y cuestionamiento a las políticas del Estado y de las mismas empresas petroleras por el saqueo de los recursos naturales, los cuales tienen el compromiso de proteger para el pueblo y el futuro de Colombia, de la cual esperan un desarrollo con equidad, justicia social y dignidad humana
Precisan que el accionar contra la infraestructura petrolera en la región no cesará, hasta tanto el Gobierno Nacional no continúe con la entrega de los recursos naturales a los intereses de gobiernos extranjeros
En la misma comunicación a la opinión pública, relacionan cerca de 12 atentados y ataques a los miembros de la fuerza pública, Ejército y Policía Nacional en diferentes escenarios del departamento de Arauca y Boyacá desde el mes de noviembre de 2013 a 22 de febrero de 2014
Para no continuar con los ataques a la infraestructura petrolera de la región, la guerrilla del Eln establece siete puntos a saber: 1. Sustraer de los planes minero - energético los territorios de reservas indígenas y parques naturales
2. Reparación, compensación e indemnización de los daños ambientales y sociales que ha ocasionado la explotación petrolera
3. Impuesto social de 10 dólares por barril extraído, que debe ser pagado por las empresas petroleras y entregado directamente a las comunidades para los planes alternativos de desarrollo 4. Indemnización por los daños ocasionados a las propiedades por donde pasan los oleoductos
5. rebaja de las tarifas de los combustibles hasta un 50% por ciento
6. Eliminación de los peajes al transporte y nacionalización de todas las vías del país
7. Que las regalías vuelva a ser del 20% por ciento de la producción y se vuelvan a establecer los porcentajes que se entregaban a los municipios y departamentos productores.




