El planeta está herido de muerte: Capitán Franco Ospina tras dar la vuelta al mundo en un barco
Llegó a Santa Marta el capitán Franco Ospina, quien hace tres años emprendió una travesía marítima para recorrer 65 mil kilómetros.


Llegó a Santa Marta el capitán Franco Ospina, quien hace tres años emprendió una travesía marítima para recorrer 65 mil kilómetros. En diálogo con Caracol Radio, Ospina expresó su felicidad de llegar a casa y de haber cumplido su cometido, sin embargo comentó su preocupación por el estado del medio ambiente. “El planeta esta herido casi que de muerte”, precisó el capitán y dijo que su reclamo se hace para que “todos contribuyan a recuperarlo”. Ospina, quien documentó su recorrió, en 28 países, con fotografías, filmación y texto, inició su travesía en el 2009 en la Costa colombiana, para luego pasar a Panamá y devolverse a Colombia por el Pacifico donde llegó a Bahía Solano, Buenaventura, Mal Pelo, Gorgona e islas Galápagos. “El gran saltó lo dimos al llegar a la Polinesia Francesa en las islas de la Sociedad, luego nos dirigimos a las islas Cook, entre Hawái y Nueva Zelanda, allí nos cogió una tormenta muy fuerte, que nos tuvo 3 días desbaratados, perdimos la parte alta del barco, se nos acabó el combustible y el agua, incluso el motor se nos explotó y quedamos a la deriva, pero luego llegamos a vela a Nueva Zelanda, una de las grandes paradas”, expresó el capitán Ospina. Seis meses después, cuando la embarcación se encontraba en Bali, Indonesia, le avisaron a Ospina que su padre estaba muy grave. “Yo aceleré, quería encontrar un aeropuerto, pero cuando llamé a Colombia me dijeron que ya (…) se me desbarató todo, paso casi un año antes de volver”, cuenta el capitán
Precisó, además, que la única que soportó todo el viaje, junto a él, fue Juliana Franco, una joven de apenas 19 años que conoció en una escuela de buceo; hubo varios tripulantes, pero todos desertaron. El capitán dijo que su pretensión era alertar sobre la contaminación y el manejo de los recursos del planeta. “Hay dos grandes islas de plástico del tamaño de Antioquia, pero eso no es tan grave, lo grave es que ya se pierde el oxigeno porque las partículas de plástico se van soltando, se están desasiendo y los peces lo están consumiendo”. También señaló que cerca a las islas Cook hay una reserva de alimentos que podría alimentar por 30 años a los asiáticos, “recorrimos miles de millas cuadras de cajas de atunes, pero lo malo es que los asiáticos están sobre pescando el Pacifico sur y lo van a acabar”. El capitán recomendó conocer el río Negro donde su arena es muy limpia y pura, las islas Cook y Nueva Zelanda ya que, según él, este último es el único país verdaderamente civilizado en el planeta. Finalmente indicó que tiene pensado dar la vuelta a la Antártida, pero por ahora quiere descansar.




