Julio Gómez aceptó los cargos que le imputó la Fiscalía
El fiscal tercero delegado ante la Corte Suprema le imputó al contratista los delitos de peculado por apropiación, concierto para delinquir e interés indebido en contratos.

Julio Gómez aceptó los cargos que le imputó la Fiscalía
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El fiscal tercero delegado ante la Corte Suprema de Justicia, Ricardo González, le imputó al contratista Julio Gómez los delitos de peculado por apropiación, en calidad interviniente, concierto para delinquir, en calidad de autor e interés indebido en la celebración de contratos, como interviniente
Según el Fiscal, Gómez afectó la administración pública y tiene que ver con el contrato 137 donde se habría apropiado de dinero a través de sus empresas, recibiendo cerca de 297 millones de pesos
Añadió que Julio Gómez por su profesión y amplia experiencia en la contratación, sabía que se estaba apropiando de dineros y que por tan razón se le indilga el delito de peculado
Frente al concierto para delinquir, el Fiscal señaló que con otras personas como Liliana Pardo e Inocencio Meléndez, además de otros contratistas y exfuncionarios del distrito, Julio Gómez orquestó el favorecimiento de contratos, incluso nombrando personas en el interior de las entidades para dicho fin
El delito de peculado por apropiación se le imputó por haber tomado los anticipos que le fueron otorgados por el Distrito para la fase III de Transmilenio. El concierto para delinquir fue sustentado por el fiscal Ricardo González por los acuerdos que estableció con el grupo Nule, el contratista Emilio Tapias y el abogado Álvaro Dávila para lograr que les fueran adjudicados los contratos. Respecto al interés indebido en la celebración de contratos, el fiscal argumentó que sus firmas no cumplían con la experiencia ni la capacidad financiera para acceder a estas contrataciones y aún así, haber participado en ellos con ayuda de funcionarios del IDU




