Portugal y México se clasifican mientras Argentina y Colombia asumen su eliminación
Portugal venció a Argentina desde el punto penal, mientras que a Colombia los mexicanos les cobrados cada error cometido.


Portugal y México se clasificaron a las semifinales del Mundial Sub''20 tras derrotar a Argentina y Colombia, correspondientemente. Luego de 120 minutos de juego donde se mantuvo un cero a cero en el marcador, Portugal y Argentina definieron el juego desde el punto penal donde Portugal se llevó la victoria luego de 14 cobros donde acertando cinco y Argentina cuatro, eliminando al monarca histórico de la competencia. México por su lado logro definir la victoria en los noventa minutos reglamentarios, derrotando a Colombia 3 goles por 1, se clasificó a las semifinales, dejo por fuera a la anfitriona del torneo y ha un estadio con 40.000 espectadores totalmente desilusionados, pero que hasta el final apoyaron a su selección, incluso luego del pitazo final. Colombia que planteó un partido agresivo, con James Rodríguez como su cerebro y Luis Muriel vestido de matador, al final terminó derrotado ante un rival que aprovecho cada oportunidad y la desconcentración de los jugadores colombianos, el tablero táctico de México cerró las bandas, escalonó las marcas y le apostó a pelotas largas que complicaran a la defensa. México cobró los errores en las jugadas a balón parado, en las que obtuvo un penalti, cambiado por gol por Erick Torres, y una anotación de cabeza, la primera de Rivera. Colombia luchó más con el empuje que bajaba desde las gradas que con buen fútbol. Empató a través de Duvan Zapata con un remate de larga distancia y ayudado por una falla grosera del guardameta José Rodríguez, a quien se le coló el balón entre las piernas. Pero el milagro local no llegaría como lo hizo saber, de nuevo, Rivera al sentenciar el 3-1 a dos minutos del final. Portugal y Argentina tuvo dos protagonistas: el guardameta lusitano Mika y el calor de Cartagena. Pero quien mantuvo el termómetro siempre frío fue el portero Mika, que completó 480 minutos imbatibles, ahogó el grito de gol Albiceleste y en la tanda de penaltis revivió a Portugal del ataúd en el que moría.




