Puntillazos a diestra y siniestra
Puntillazo de humor. El gran sentido del humor del candidato Juan Manuel Santos acaba de quedar al descubierto una vez más. Ha dicho que el comercial de su campaña, en el cual alguien imita al presidente Uribe para tratar de impulsarlo, fue hecho “para ponerle un poco de pimienta a la campaña”. Se le agradece tanta gracia y talento.


Puntillazo de humor. El gran sentido del humor del candidato Juan Manuel Santos acaba de quedar al descubierto una vez más. Ha dicho que el comercial de su campaña, en el cual alguien imita al presidente Uribe para tratar de impulsarlo, fue hecho “para ponerle un poco de pimienta a la campaña”. Se le agradece tanta gracia y talento
Puntillazo de madre. A propósito de la celebración a las madres, me ha conmovido una dedicatoria. La que trae en su libro La Pura vida la escritora Silvia Camargo Cock. El libro fue presentado esta semana en Bogotá y la dedicatoria es una bella confesión. Dice:A mis hijos, a quienes he abarrotado de cartas, consejos y normas,les he contaminado con mis miedos y mis prejuicios,los he agobiado con mis limitaciones, traumas y equivocacionesy los he inundado con el más puro e infinito amor de madrePuntillazo de análisis. El politólogo y científico social Roy Barreras ha vuelto a demostrar su profundidad de análisis. Al hablar sobre las más recientes encuestas (las del Centro Nacional de Consultoría y la de Datexto), ha llegado a una conclusión: Mockus frenó en su crecimiento por las confusas declaraciones que dio la semana pasada. Puntillazo de fútbol. Poco qué decir de la foto de Gerard Piqué y Zlatan Ibramovich. Los dos grandes futbolistas del Barcelona han dado qué hablar y darán qué hablar por una instantánea bastante íntima. Bastante inexplicable. Este fin de semana se sabrá cómo reaccionan los aficionados: Barcelona tiene un partido trascendental en Sevilla
Puntillazo cibernético. Suena raro que el presidente Uribe, tan artesanal, tan finquero, entre de lleno al ciberespacio. Hay algo que no concuerda entre el Uribe chalán y el Uribe Twitero. Algo que, desde luego, nada tiene que ver con competirle a Mockus su profundo arraigo en las redes o a Chávez su reciente incursión en ellas. Nada que ver
Puntillazo solapado. Después de oír a Juan Manuel Santos anunciar con voladores y champaña el ingreso de J.J. Rendón a su campaña, y oírlo ahora diciendo que si no tiene documentos debe retirarse, queda una sensación de algo. De algo muy cercano al lavatorio de manos tan habitual tras una embarrada tan ruidosa y tan sucia
Puntillazo fantástico. Después de un año del accidente vuelven noticias del avión de Air France en donde murieron 228 personas. Que saben dónde está la caja negra: en un radio de cinco kilómetros, a tres mil metros de profundidad, sobre una topografía submarina parecida a la Cordillera de los Andes. Y según esa localización, el avión estaba de regreso al continente desde donde había salido para surcar el Atlántico
Puntillazo de candidez. Hay que ser muy cándido para creer que el gobernador del Valle del Cauca pecó de candidez cuando intervino en política. La causa de la sanción fue una reunión premeditada --no sorpresiva, no social-- con la cual trató de ayudar a su amigo Uribito que en algo o mucho se le parece. Ni candidez ni inocencia. Se actuó, como tantas otras veces, bajo la presunción de la impunidad. El gobernador del Valle parece hijo de esa cultura colombiana de que las leyes son para violarlas. Que no importa correr una cerca para robar tierra, que no importa pasarse un semáforo en rojo, que no importa hacerle trampa a la Dian. Que nade de eso importa porque la impunidad los socorre.




