Líderes de la UE acuerdan plan de 200.000 millones para enfrentar la crisis
Alemania acerca posturas con Francia y Reino Unido. Las medidas contra el cambio climático también se debatirán en esta jornada tras los avances de ayer.
Los jefes de Gobierno de la UE han dado su visto bueno a un plan de estímulo económico que les va a suponer un desembolso de 200.000 millones de euros o, lo que es lo mismo, el 1,5% del Producto Interior Bruto europeo. En la segunda jornada del Consejo europeo de Bruselas, se han podido superar finalmente las reticencias de Alemania, que se resistía a dedicar más dinero público a rescatar la maltrecha economía. La UE también ha aprobado el futuro de su política contra el cambio climático, pese a las pegas de Polonia e Italia por el coste que conlleva para sus economías. Ayer quedó allanado el camino a seguir para aprobar de una vez por todas el Tratado de Lisboa que reforma las instituciones europeas: Irlanda votará de nuevo a cambio de mantener un comisario. El primer ministro británico, Gordon Brown, que ha calificado de "ambicioso" el conjunto de medidas, ha dado cuenta del acuerdo. Se trata de una propuesta de la Comisión que incluye un conjunto de medidas valorado en 200.000 millones de euros, el 1,5% del PIB de la UE. Los distintos países, con sus planes particulares de rescate, aportan la parte del león del paquete, 170.000 millones, mientras que la Comisión, a través fundamentalmente del Banco Europeo de Desarrollo, aporta los 30.000 millones restantes. En una rueda de prensa posterior a la reunión, el presidente francés y de turno de la UE, Nicolás Sarkozy, ha asegurado que al final se ha llegado a un acuerdo con la canciller alemana, Ángela Merkel, que se oponía a destinar los 5.000 millones de euros de fondos estructurales no gastados a nuevos proyectos de infraestructuras de conexiones energéticas. "Todo el mundo estaba de acuerdo con lo necesario del acuerdo económico", ha dicho Sarkozy. "Estará basado en tres pilares fundamentales: menos proyectos vinculantes, menos burocracia y una reducción del IVA", ha añadido. El plan incluye medidas para sostener la demanda, agilizar el crédito a familias y empresas y ayudas al sector bancario. En particular, destacan los recortes fiscales, como la decisión británica de rebajar el IVA del 17,5 al 15%. Se deja plena libertad a cada país para optar, según su situación, por aumentos del gasto público, reducciones de la presión fiscal, disminuciones de las cargas sociales o incluso apoyos a determinadas categorías de empresas o a las familias más vulnerables. En cuanto a las medidas de apoyo a la demanda, se especifica que "deben buscar un efecto inmediato, tener un límite temporal y centrarse en los sectores más afectados y los más importantes para la estructura de la economía". Las conclusiones de la cumbre citan específicamente al sector del automóvil y la construcción. Finalmente, se pide una aplicación flexible del Pacto de Estabilidad, que limita al 3% el déficit público de los Estados, aunque también una rápida vuelta al equilibrio. Tratado de Lisboa Aunque ya ayer quedó más o menos visto para sentencia, hoy ha quedado oficialmente aprobado el paquete de garantías que la UE concede a Irlanda para que acepte celebrar un segundo referéndum de ratificación del Tratado de Lisboa, rechazado por los irlandeses en una primera consulta en junio. En primer lugar, se da un paso atrás y se vuelve a una CE de 27 comisarios, uno por país, en vez de los 18 que preveía Lisboa. Irlanda pedía mantener su comisario y esta es la fórmula que se ha encontrado. También se dan garantías a Irlanda sobre su neutralidad militar y sobre política fiscal y derechos sociales. El presidente francés ha calificado el Tratado de Lisboa como el "hijo de la UE" y ha instado a apostar por su aprobación en los próximos años. Poco después, el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, también se ha referido al acuerdo y se ha mostrado satisfecho por la cumbre, aunque ha pedido un esfuerzo para sacarlo adelante porque "profundiza y mejor la democracia europea".




