Cortes critican reforma judicial. Gobierno busca extenderle un salvavidas
El gobierno busca extenderle un salvavidas a la reforma judicial luego que los dignatarios de las altas cortes formularan contundentes argumentos contra la iniciativa
El gobierno busca extenderle un salvavidas a la reforma judicial luego que los dignatarios de las altas cortes de la justicia formularan contundentes argumentos contra la iniciativa propuesta por el gobierno, y que no ha podido surtir su primer debate. Uno de los mayores críticos de la iniciativa fue el presidente encargado de la Corte Suprema de Justicia, Jaime Arrubla Paucar, quien señaló que se trata de un proyecto sobre la estructura del poder judicial, que en nada beneficia al ciudadano en el acceso a la justicia. Se refirió al tema de la segunda instancia para juzgar a los congresistas y dijo que se pretende entregarle a la Corte Suprema lo que el Fiscal quiera que se haga, pues le entregan a dicho funcionario la capacidad de investigar a los legisladores. Manifestó que el Fiscal es elegido por la Corte de terna enviada por el Presidente de la República, que para el efecto final es quien designa al funcionario. Igualmente consideró que en las actuales circunstancias, el próximo fiscal también será de la cuerda del actual mandatario y no hay garantía plena para el mismo investigado cuando hay un Fiscal que tiene un origen y una procedencia que toca con la estructura gubernamental en un momento difícil del país. Criticó el que se hable de una reforma judicial asociándola a un 'roscograma' y dijo que no acepta que se le endilgue politiquería a las Cortes. Señaló que en el caso de la Suprema, cuando designan magistrados de los tribunales superiores, lo hacen de una terna en la que escogen al primero en la lista, salvo que tenga problemas éticos o disciplinarios. "Si nos quieren quitar esa función, que nos la quiten, pues al fin de cuentas la puede hacer un computador", afirmó el magistrado. Por su parte, el presidente del Consejo de Estado, Enrique Gil, dijo que la reforma es improcedente e improvisada. Afirmó que una verdadera reforma a la justicia requiere concertación y ponderación, hecho que no tiene el proyecto que estudia el Senado y que no pasa de ser un manojo de artículos. "Es inoportuna e inconveniente, los contenidos no son los propios de una reforma, pero a una estructura de poder, que recoge fragmentos, pedazos o migajas de lo que es una estructura conceptual e idealista de lo que es una reforma. Roma no se hizo en un día", señaló Gil. El presidente de la Corte Constitucional, Humberto Sierra Porto, dijo que el Estado requiere de una reforma, pero a la estructura de todos los poderes, incluyendo al gobierno, los organismos de control, las superintendencias, el Congreso y otras entidades. Agregó que la reforma no habla de la justicia y menos del más grave problema que ella tiene, que es la alarmante impunidad en materia penal. El ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio, dijo que recibía con beneplácito las críticas de los magistrados porque por fin el gobierno supo qué están pensando las Cortes sobre el proyecto. Señaló que para el efecto se designó una subcomisión del Senado, para que recoja todas las inquietudes de los magistrados y ojalá este miércoles presenten un informe para tratar de salvar el proyecto que ya requiere del debate amplio, teniendo en cuenta que los términos empiezan a correr y debe cumplir cuatro debates en el Congreso en una plazo de dos meses.




