Reflexiones: La Filarmónica en los Grammy - De Daniel Barenboim
Celebro con ustedes la nominación, o mejor dicho candidatura, al premio Grammy que logró la Orquesta Filarmónica de Bogota. Esto es el reflejo de, entre otras cosas, unas nuevas tendencias de la industria fonográfica, que son muy saludables.
LOS RETOS DE LA INDUSTIRA FONOGRAFICA– Celebro con ustedes la nominación, o mejor dicho candidatura, al premio Grammy que logró la Orquesta Filarmónica de Bogota. Esto es el reflejo de, entre otras cosas, unas nuevas tendencias de la industria fonográfica, que son muy saludables. Digamos que en la última década la industria fonográfica ha entrado en la más grave crisis de su historia. En la medida en que al público se la ha facilitado hacer copias privadas de música, la industria ha sufrido. Los quemadores en los computadores, los motores de búsquedad y bajada de música de la red, la piratería y todo lo que la tecnología ofrece, han llevado a la empresas de brillante pasado, a un presente oscuro y difícil. Hasta entonces, la piratería era prácticamente la única amenaza que tenía. Eran las copias ilegales que requerían de equipos especializados, costosos y de difícil consecución. Así las cosas el asunto era grave en todo caso, pero manejable. Las ventas seguían siendo enormes y yo diría, que podían darse el lujo de perder unas ventas a aquellos ladrones de la propiedad privada. Pero se sabía que venían épocas más complicadas. Cuando las ventas empezaron a caer de manera dramática, la industria se pellizcó y salió a buscar alternativas. Quienes hasta ahora solamente producían discos, encuentran filones nuevos. Los ringtones se han convertido en una fuente de ingresos muy importante. Las descargas legales han crecido de manera vertiginosa y ayudan a generar discos de oro y platino a los artistas. Firmar artistas a contratos integrales es otra forma de encontrar ingresos. Ya no solo venden discos, sino que organizan las giras y por supuesto se encargan del mercadeo de la imagen del artista. Un manejo global que hace más fácil la administración del artista. La industria se adapta. Pero finalmente, el asunto es vender música. Muchas empresas fonográficas más pequeñas han hallado un mercado de nicho, que genera negocios interesantes. No tener que preocuparse por vender miles o decenas de miles de discos es una ventaja. Así, que volvamos al comienzo. Por ejemplo, un sello pequeño, Vibra Music ha podido lanzar al mercado discos que hace unos años los grandes habrían rechazado, o despreciado. Son los responsables de poner en el mercado el paquete de cuatro discos que resume lo mejor de La Orquesta Filarmónica de Bogotá. Es una espectacular caja que recorrer todo el folclor colombiano en versiones sinfónicas, grabado a lo largo de los años por la Orquesta. En este caso particular han vendido además un número grande de cajas por 4 CDs. Ellos dicen que es Disco de Platino en ventas. Pero además lanzaron un paquete de cinco CDs con lo mejor del Festival del Mono Núñez. ¡Hace cinco años a nadie en su sano juicio se le habría ocurrido semejante disparate! Bueno, es una forma de expresarlo, ¿cierto? Es una caja hermosa, con 100 canciones del festival folclórico del interior más importante del país. De pronto le falta información sobre los artistas y las canciones, pero es una excelente forma de reconciliarse con los géneros andinos de la música colombiana que con frecuencia se consideran devaluados y relegados. Agreguen a estos un paquete más con 100 canciones llaneras, un estilo musical un poco olvidado y de difícil mercadeo en el país. Pero como hoy en día se pueden aprovechar eso nichos especializados, hallan un mercado que consume este tipo de producto. Tal vez no vendan decenas de miles, pero lo suficiente para justificar su producción. Hay varias disqueras pequeñas en el mismo plan. Y los grandes ganadores somos los consumidores de música que hallamos una extraordinaria variedad de discos en el mercado como nunca antes. DANIEL BARENBOIM REFLEXIONA– El más exitoso de los directores de orquesta y pianista de la actualidad, es tal vez el único ser humano que tiene al tiempo la nacionalidad israelí y palestina, esta honoraria. Durante años Barenboim el argentino de nacimiento, ha tocado en el Líbano y ante públicos palestinos, que le ha generado numerosos problemas con el gobierno de Israel que lo llegado a considerarlo como un traidor. Pero considera que sus dos nacionalidades pueden tender un puente de paz entre los países en conflicto. Ahora publica un libro, “El sonido de la vida” donde escribe sobre la vida, la música, y sus experiencias para enlazar los dos aspectos en sus 65 años de vida y casi 60 de actividad musical. Es su búsqueda, el intentar conocerlos y comprenderlos. Apenas he hojeado las páginas, pero de hecho es claro que es una lectura profunda y enriquecedora, con variados matices y temas. El Maestro Barenboim es mucho más que músico, es un intelectual y un activista político. LAS ZONAS VERDES– A medida que avanzan las obras en Bogotá, he notado que en algunos sitios acaban zonas verdes para abrir espacio para ciclo rutas y adoquinarlas. Si en efecto el Transmilenio, al que el Alcalde le tiene tanta pereza, que van meter por Autopista al aeropuerto se hace según el trazado conocido, habrá más destrucción de zonas verdes y tala de árboles. Mi pregunta es, ¿una ciudad tan contaminada como Bogotá, puede darse el lujo de acabar con esos pulmones? Cada vez más Bogotá se vuelve una ciudad gris por el cemento, oscura y contaminada. ¿Qué dirá sobre el tema el DAMA?.




