Inesperado debate contra Piedad Córdoba en el Senado
Un inesperado debate surgió en la plenaria del Senado tras los cuestionamientos que su presidenta, Nancy Patricia Gutiérrez, formuló contra la senadora Piedad Córdoba por sus continuos viajes al exterior en el tema del acuerdo humanitario.
Un inesperado debate surgió en la plenaria del Senado tras los cuestionamientos que su presidenta, Nancy Patricia Gutiérrez, formuló contra la senadora Piedad Córdoba por sus continuos viajes al exterior en el tema del acuerdo humanitario. Gutiérrez fustigó a su colega por su conducta en contra del gobierno colombiano, por ausentarse del Congreso, por intervenir como congresista en foros internacionales y referirse a Colombia como un Estado mafioso y por haber pedido que otros países rompieran relaciones diplomáticas con Colombia. Sobre este último aspecto dijo que Córdoba no midió sus palabras y ahora se paga con el rompimiento de relaciones aún no superado con Venezuela y Ecuador, y pidió que la senadora liberal explique con qué dinero viaja al exterior, quién la financia y si tiene doble nacionalidad. Agregó que no hay derecho a que una senadora lleve la vocería del Congreso en el exterior para denigrar de las instituciones. Piedad Córdoba afirmó que "la cogieron con los calzones abajo", pues todo el mundo sabía que le iban a hacer un debate, menos ella, que no estaba preparada con los documentos en mano. Pero respondió una a una las críticas de Gutiérrez y otros senadores y relató que los insultos recibidos por la Presidenta del Congreso son los mismos que recibe en diferentes partes del país y del exterior. Agregó que con argumentos como los de Gutiérrez han matado a varios dirigentes de la oposición, como ocurrió con Jorge Eliécer Gaitán hace 60 años y otros en años posteriores. Relató que de ella se dicen muchas cosas y ahora el oficialismo la presenta como traidora, delincuente, guerrillera, terrorista, apátrida y contraria a las instituciones. Dijo que incluso por internet circulan fotos en que gentes vestidas de militar piden que la asesinen. Piedad Córdoba dijo que está casada con el acuerdo humanitario a pesar de que Uribe la echó de la mediación, porque para ella prevalecen las líneas del Derecho Internacional Humanitario, que hacen parte de la legislación interna. Afirmó que hace parte de la institucionalidad pero que no acepta las instituciones corrompidas e infiltradas por la mafia, como se ha demostrado en el DAS, en la Fiscalía, en el poder judicial, en el ejército, en la policía y el Congreso, donde el paramilitarismo y las mafias del narcotráfico han permeado esas instituciones. "De mí se ha dicho cuanto han querido pero muero con la verdad. No tengo nacionalidad venezolana, no adquirí otra nacionalidad ni cuando tuve que irme como refugiada al Canadá, no tengo tarjeta de crédito de Chávez, no soy novia de Chávez, no me voy a casar con Chávez, no soy de la guerrilla, no tengo bolsos ni joyas de marcas costosas, que no estoy en contra de la institucionalidad, que no soy de las FARC, pero que sí trabajo con las FARC, he trabajado con ellos y prefiero que vengan a hacer política", dijo con vehemencia. Córdoba recibió y respondió ataques de diferentes colegas, pero al mismo tiempo fue defendida por congresistas uribistas como Armando Benedetti y Marta Lucía Ramírez, además del liberalismo, del Polo democrático y de los indígenas. El liberalismo pidió que un debate de esa importancia se continué, ojalá con un cuestionario y con ministros citados. La sesión se levantó hacia las once de la noche, cuando en el recinto no quedaban más de 20 senadores.




